Crónica de un
festival exitoso
Al final, 11 bandas salvadoreñas
intervinieron en el festival Guanarock 2001. El
éxito de las bandas fue tan grande como
la cantidad de polvo que se
levantó
- Alfonso
Reyes
- El Diario
de Hoy
La
segunda edición del festival Guanarock
tuvo la dicha de ser unos de los eventos
salvadoreños del año, ésto
gracias a la asistencia de miles de
salvadoreños, y el excelente
desenvolvimiento de las bandas que hicieron
posible esta muestra de rock
salvadoreño.
El escenario lo constituía una tarima
de un espacio suficiente para el despliegue de
una banda de nueve elementos. Este espacio
había sido instalado al sur del parqueo
del Estadio Cuscatlán.
El evento arrancó con un elemento
sorpresa: Pash Pack (grupo reciente cuya
propuesta es el power y hard core), cuya
intervención resultó de los
últimos ajustes del Guanarock 2001.
Posteriormente, las bandas Kndangaz y Al
Scamote dieron paso a que la audiencia, ente
fundamental de este evento, arrancara en una
danza vertiginosa, que se llevaba en cuenta a
quienes se encontraban cerca.
Cuando Frigüey ingresó al
escenario, el público se había
dispersado alrededor de la tarima. Sin embargo,
a los pocos minutos de sonar la canción
"Vasto Inerte" (tema del primer disco) algunas
personas chocaron contra la base del escenario,
impulsados por la carga del mosh.
Los próximos sonidos los emitió
el grupo de rock nativo, Super Paquito Chac y
aunque se detuvo la danza por un momento, se
renovó con menos incidencia que la
anterior. El éxtasis fue provocado por la
composición "Paquito de la Calle", dado
que la gente intensificó la danza y la
masa que se situó al frente del
escenario.
Segunda parte
Luego de un breve descanso, el público
retornó al centro de la polvorienta
"duela" para continuar a expensas de Los Rosty,
el desarrollo del Guanarock. Así, esta
descarga de power estimuló al respetable
para subir al escenario y lanzarse desde una
altura de más de un metro.
Ayutush, séptima banda en abordar el
escenario, tuvo un éxito similar al grupo
anterior. Esta banda abrió con la
canción "Síndrome", luego el
desborde de una excelente
presentación.
Los Adhesivos, la expresión del ska,
punk y reggae, dan un pequeño giro a la
orientación del Guanarock con el estilo
musical que manejan. El público fue
considerablemente sensible a la música
que generaron los nueve músicos.
La Pepa sacó de una alforja de
plástico, pequeños retazos negros
que usaron para cubrir su boca, en
representación de los secuestros y la
opresión ejercida por la delincuencia en
todos los niveles sociales.
A diferencia de las otras bandas, La Pepa
resultó con graves inconvenientes: la
gente que subió al escenario
interrumpió en varias ocasiones el
desarrollo de su repertorio, dado que pisaron
cables, y pedales para guitarras y voces.
Sin inconvenientes subió Clandestino
10-4, la expresión salvadoreña del
"rap & roll". Esta banda introdujo elementos
alternativos a su intervención: el payaso
clandestino y "San Simón". Muchos
espectadores no entendieron el sentido de estos
elementos, pero si digerieron perfectamente la
música. Entonces el público
volvió a la vertiginosa danza.
El final lo marcó Aborígenes.
Esta banda tocó por casi 45 minutos, un
tiempo en que el polvo se levantó
más alto, y la espiral se volvió
más intensa, sobre todo con la
canción "Vive Aborígenes". Esta
banda continuará en el escenario.