La gran ciudad de
Cihuatán
Según las investigaciones, un gran
incendio habría destruido la ciudad y sus
habitantes sólo pudieron tomar a sus
hijos y escapar de la llamas
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
Apreciar
desde la enorme pirámide P7 el valle del
Río Acelhuate y sus alrededores es
más que un espectáculo
turístico. Cihuatán fue una ciudad
enorme, construida en una posición clave
para el control del tráfico entre el Mar
Caribe, Honduras y los valles florecientes y la
llanura salvadoreña.
Cihuatán significa "lugar de la mujer"
y la ciudad data del período
postclásico temprano, ente 850 y 1000
años después de Cristo. La ciudad
no vivió más allá de un
siglo.
"Aquí, todos los edificios se
encuentran quemados y abandonados en el
instante. Es muy evidente que Cihuatán se
quemó", explica Karen Bruhns,
arqueóloga de la Universidad de San
Francisco y una de las principales
investigadoras del sitio arqueológico
desde los años 70.
No se sabe quiénes fueron los que
atacaron la ciudad, pero Cihuatán
quedó abandonada y la selva se
encargó de cubrir los restos de la
ciudad.
Los esfuerzos arqueológicos
Se supo de la existencia de las ruinas de
Cihuatán allá por 1878. Para 1925
un arqueólogo norteamericano
visitó el sitio y levantó un plano
del Centro Ceremonial Poniente. En el mismo
año, Antonio Sol, arqueólogo
salvadoreño, excavó en la
pirámide P-7 e investigó el Centro
Ceremonial, únicos dos lugares conocidos
hasta entonces.
Para 1954 el Dr. Stanley Boggs empezó
a realizar excavaciones para el gobierno de El
Salvador. Pero no fue hasta los años 70
que se emprendió una investigación
fuerte del sitio. Boggs invitó a la Dra.
Karen Olsen Bruhns para iniciar las
investigaciones arqueológicas.
El Dr. William Fowler, de la Universidad de
Vanderbilt, tenía a cargo la tarea de
limpiar el Centro Ceremonial Poniente y excavar
algunas estructuras públicas, en aquellos
años.
Las investigaciones continuaron y se lograron
ubicar 181 estructuras habitacionales al sur del
Centro Ceremonial. Se descubrieron además
plataformas de casas humildes, centros
ceremoniales, un barrio pequeño.
Además, en 1979 se levantó un
plano y se hicieron excavaciones en la Hacienda
San Dieguito al norte de los dos centros
ceremoniales.
Los esfuerzos actuales
Ahora, Cihuatán es uno de los sitios
arqueológicos más importantes de
El Salvador. Para 1993, Karen Bruhns
visitó nuevamente para conocer los
efectos del conflicto armado en el sitio. Los
resultados fueron sorprendentes, pues se
revelaron nuevas estructuras. CONCULTURA se
encargó de comprar el sector del
sitio.
Desde 1996, la Fundación Nacional de
Arqueología (FUNDAR) se propuso
desarrollar el sitio como reserva
arqueológica con facilidades para la
recreación y el turismo.
FUNDAR estableció un convenio por 10
años con CONCULTURA para desarrollar su
proyecto arqueológico en Cihuatán
y además administrarlo. Karen Bruhns
afirma que están por colocar un sendero
interpretativo sobre cada zona del sitio
arqueológico.
Entre los trabajos que realizarán en
los próximos años se encuentra el
levantar un plano del sitio y actualizar los
datos. No hay proyecto de reconstruir por
ahora.