Domingo 29 de julio de 2001



























Evangelio para domingo
San Lucas 11, 1-13

Santificado sea tu Nombre

Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Al terminar su oración, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

Les dijo: "Cuando recen digan: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino. Danos cada día el pan que nos corresponde. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Y no nos dejes caer en la tentación".

Les dijo también: "Supongan que uno de ustedes tiene un amigo y va a medianoche a su casa a decirle: 'Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo nada que ofrecerle'. Y el otro le responde: 'No me molestes; la puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a dártelos'. Yo les digo: aunque el hombre no se levante para dárselo porque usted es amigo suyo, si usted se pone pesado, al final le dará todo lo que necesita.

Pues bien, Yo les digo: pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen a la puerta y les abrirán. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla, y al que llame a la puerta se le abrirá.

¿Habrá un padre entre todos ustedes que dé a su hijo una serpiente cuando le pide pan? Y si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del Cielo dará espíritu santo a los que se lo pidan!".

Jesús: modelo de oración

"Enséñanos a orar..."

El Evangelio de Lucas se complace en presentarnos frecuentemente a Jesús orando. En todos los momentos decisivos de su vida, Lucas no olvida señalarlo.

En el pasaje de hoy se presenta la petición expresa de los discípulos a Jesús en torno a la oración. Él accede buenamente a la solicitud, incluso proponiendo ejemplos concretos en los que manifiesta que la oración suya y de sus discípulos debe tener por contenido la alabanza confiada en Dios...

"Pidan y recibirán..."

En la parábola llamada del "amigo inoportuno", Jesús indica una característica importante de la oración: ella ha de ser asidua, sin desfallecer; y no tanto porque Dios requiera ser convencido, sino porque así se muestra con libertad la confianza única, que se tiene en el Padre en medio de las necesidades...

La oración del discípulo se caracteriza por su insistencia y súplica ante Dios Padre. En la parábola, el amigo representa a Dios Padre, que escucha a quien le pide, aun cuando es medianoche.

Mientras el mundo duerme, Dios siempre está en vela, siempre atento, para atender las necesidades de sus hijos...

"¡Cuánto más su Padre celestial!"

El Padre del cielo, a diferencia de los seres humanos que somos "malos", es bueno y no da sólo "cosas buenas", sino su gran don: el Espíritu Santo. Por esto, el protagonista de la parábola no es "el que pide", sino "el que da", o sea Dios.

"Y nosotros..."

Hoy más que nunca, los seguidores de Jesús sabemos que la oración es un arte de comunicación con Dios, un camino para llegar a Él y teóricamente pueden existir tanto caminos como personas...

Este trozo del Evangelio de Lucas nos propone cómo se debe orar según el modelo manifestado por el mismo Jesús: ¡la oración del discípulo tiene que ser sencilla! Lo principal está en reconocer a Dios como Padre y agradecer el infinito amor que brinda a sus hijos. La oración es una convicción interior de que Dios es nuestro Padre y que quiere nuestro bien más que nosotros mismos.

El mejor Maestro de oración es Jesús. Y es Maestro porque primero fue modelo. Los discípulos le pidieron que los enseñara a rezar, porque lo vieron orando y les impresionó su actitud...

Para los que somos discípulos del Señor hoy, ¿quién es nuestro modelo de oración?

P. Sixto Alfonso Flores, Sdb





[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com