G-8 escuchó a
El Salvador
El mensaje que transmitió el
presidente salvadoreño Francisco Flores
-junto a sus otros colegas invitados- es que
desean hacer oír su voz para poderse
beneficiar del proceso de globalización
económica
- GENOVA,
ITALIA
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.--
Desde
la reunión de la Organización
Mundial de Comercio (OMC) en Seattle, que a
finales de 1999 abrió el camino a las
protestas contra la globalización, el
fenómeno se ha extendido en otros foros y
en otros países hasta llegar a esta
Cumbre del G-8 en Génova.
El calado de la oposición a los
poderosos hizo que la actual presidencia
italiana del G-8 se planteara hace semanas la
conveniencia de organizar una reunión
alternativa para dar cabida a representantes de
países poco desarrollados, como una
muestra de apertura al diálogo
norte/sur.
Por esa razón, también han
acudido a Génova los presidentes de El
Salvador, Francisco Flores; Nigeria, Olusegun
Obasanjo; Argelia, Abdelaziz Buteflika;
Sudáfrica, Thabo Mbeki, y Malí,
Alpha Oumar Konare, así como el primer
ministro de Bangladesh, Sheik Hasina.
Se trata de la primera experiencia de ese
tipo en una reunión del G-8, ya El
Salvador compartió ayer debate con los
líderes de Estados Unidos, Japón,
Canadá, Alemania, Francia, Italia, el
Reino Unido y Rusia.
El mensaje que transmitió el
mandatario salvadoreño --junto a sus
otros colegas invitados-- es que desean hacer
oír su voz para poderse beneficiar del
proceso de globalización
económica, con la entrada de sus
productos en todos los mercados y el acceso a
las nuevas tecnologías.
"No hay nada más frustrante que ser
ignorados, de modo que lo que tenemos que
conseguir es evitar la exclusión", ha
dicho en Génova el nigeriano Olusegun
Obasanjo.
La voz de los pobres
El presidente de Estados Unidos, George
W.Bush, lamentó ayer la violencia que ha
rodeado a esta cumbre, pero insistió en
que quienes protestan no representan a los
países pobres.
En su primera declaración tras la
muerte del joven Carlo Giuliani, Bush
aseguró que está "entristecido"
por el suceso y por toda la violencia que se ha
registrado durante la cumbre.
En unas breves declaraciones tras reunirse
con el presidente francés, Jacques
Chirac, Bush volvió a repetir su conocida
postura de que los que se manifiestan contra la
globalización de la economía "no
representan a los países pobres".
Para él, sí representan a esos
países los dirigentes de algunas naciones
de Latinoamérica, Asia y Africa (entre
ellos el presidente de El Salvador, Francisco
Flores) que fueron invitados para discutir las
aspiraciones de sus países.
Hablaron "en nombre de los pobres del mundo"
y señalaron "muy claramente la necesidad
de que países como los nuestros abramos
nuestros mercados y les ayudemos en cuestiones
como la educación, el alivio de la deuda
y la salud", explicó Bush.
También recalcó que en la
cumbre se ha discutido de forma intensa sobre
cómo ayudar a las naciones menos
desarrolladas, especialmente las de Africa.
Encuentros futuros
De los debates entre ricos y pobres en
Génova ha surgido la idea de formalizar
de alguna manera una estructura que permita que
los próximos encuentros del G-8 tengan en
consideración a los estados menos
favorecidos.
"El problema no es alargar (el G-8) a los
países menos desarrollados, sino
simplemente escucharlos", dijo ayer
Obasanjo.
u De Génova salen ya algunos elementos
de interés, como el anuncio de los siete
países más industrializados de que
condonarán deuda a los subdesarrollados
por valor de 53.000 millones de
dólares.
-Bolivia, Honduras y Nicaragua y un elevado
número de estados africanos son los
beneficiarios de esta iniciativa, que
afectará principalmente a la deuda
procedente de las ayudas al desarrollo y de los
créditos comerciales previstos.
-Otro elemento es el fondo internacional para
el SIDA, la malaria y la tuberculosis que,
auspiciado por las Naciones Unidas, cuenta con
una dotación inicial del G-8 de unos
1.200 millones de dólares.