El rey de la
velocidad
La respiración se pierde por diez u
once segundos. En la pista, ocho hombres esperan
demostrar ser los más rápidos de
la región. Sólo uno podrá
llevarse el título.
- Rodrigo
Baires Q.
Los lentes de los fotoperiodistas se fijan en
la salida de los cien metros planos. "¿Es
la final?", pregunta un locutor de radio al
grupo y la respuesta inmediata es un tajante
"no". Qué importa, los atletas más
veloces de América Central y del Caribe
están ahí y los informadores no
quieren perderse un solo instante de la
competencia.
A nivel masculino, sobresalen la figura del
séptimo lugar de los Juegos
Olímpicos de Sydney y noveno tiempo
mundial de la disciplina, Kim Collins, de San
Kitts y Nevis, o del cubano Juan Pita, tercero
en el encuentro internacional de atletismo
"Memorial Barrientos". Ambos buscan su pase al
Campeonato Mundial en Edmonton, Canadá, y
saben que no se puede fallar.
Por ello, desde el disparo que marcó
el primer 'heat' eliminatorio la gente
fijó su mirada en la pista y retuvo la
respiración.
Collins obtuvo uns 'modesto' 10.47 segundos
en la ronda eliminatoria, 41 segundos
más que su mejor marca, mientras Pita se
mete en la sexta posición general con
10.62. En los graderíos, los aficionados
chapines celebran el 10.7 de su velocista Mario
Blanco, posta del relevo 4 x 100 metros planos
que participó en Sydney.
A la semifinal clasifican los mejores tres
tiempos de cada 'heat' eliminatorio y los
mejores cuatro tiempos restantes para sumar los
doce semifinalistas.
Silencio y rumores
En la ronda semifinal, la competencia toma su
verdadera forma y el nombre de ocho
caribeños queda estampado en la siembra
de salida.
Pero los pocos aficionados tuvieron que
esperar quince minutos para el pistoletazo. La
impaciencia se apoderó de Collins, que se
mantenía calentando. "No estoy
acostumbrado a un clima como este...
Generalmente compito con unos 27 o 28
grádos centígrados",
comentaría después.
Pero cuando la carrera comenzó, la
ansiedad se convirtió en una
explosión de adrenalina. Collins
tomó la delantera desde el principio y
para los últimos diez metros sólo
había que frenar: La medalla de oro
estaba asegurada con un 'récord' personal
de1 0.04 segundos, dos décimas menos que
lo hecho en Lausana, Suiza, pocas semanas
atrás.
Tres segundos una décima abajo
quedó el jamaiquino Julien Dunkley,
mientras el bronce fue a manos del trinitano
Jacey Harper.
"No fue una carrera difícil, pero toda
competencia significa un reto. No me gusta
menospreciar a mis contendores ante de una
carrera porque no se sabe cuándo alguien
va a tener un buen día", comentó
dos minutos después de finalizada la
carrera.
Proveniente de una pequeño pueblo, San
Petters, en la isla de San Kitts y Nevis, en el
Caribe, ahora su mayor reto está en
Edmontón, Canadá.