Es bueno ser
diferente
Y más aun, es bueno compartir
nuestras diferencias con los demás... El
toque del jueves por la noche en La Luna lo
demostró
- Janet
Cienfuegos O.
- El Diario
de Hoy
Pasan
unos minutos de las nueve y se empieza a
escuchar algunas notas introductorias al
concierto. Todos, menos Elmer Cortez, quien
luego de la presentación de Daniel Rucks
se integra al grupo, tocan sus instrumentos:
Ricky Loza en la batería, Nelson Erazo en
el bajo, Quique Torres en las congas y Daniel a
cargo del teclado, guitarra y todo lo que se le
ocurra.
Es un grupo de amigos, verdaderos
profesionales de la música, apoyando la
presentación de las canciones originales
de Elmer. Un grupo de personas que tienen en
común apenas el hecho de ser todos
salvadoreños y una pasión por la
música que les hace estar alli esa
noche.
El repertorio estuvo compuesto de temas
originales de Elmer: El anticuado, Cuenta
conmigo, Un ángel caído del cielo,
Como yo te amo; otros de Daniel Rucks: No puedo
vivir sin mi celular, Mi casa, Blues del
rechazo, los cuales se fueron presentando en
medio de covers de gusto popular.
Cada quien asumió su papel con
evidente gusto, incluso en aquellas partes que
eran producto de la improvisación. Daniel
recurrió al "rapeado" que le gusta tanto
como al público, mientras que Ricky Loza
se lució acompañando en
géneros tan distintos a los que
normalmente presenta aquí.
Aunque sus temas son poco conocidos en El
Salvador, Elmer, quien reside en Los Angeles, ha
escuchado muchos de ellos en voces de artistas
que se mueven bien en los Estados Unidos. Con
esta primera presentación pretende, entre
otras cosas, ir abriendo camino entre su
música y el público de su
país.
Y aunque todavía no hay planes
concretos para su siguiente presentación,
es seguro que después del jueves
habrá más música para
escuchar y más experimentos musicales por
presentar.
"Clínica de jazz"
El próximo lunes, a partir de las 4:00
p.m., el maestro Ricky Loza ofrecerá una
"clínica" de jazz para ejecutantes de la
batería. Loza, quien ha sido maestro del
género en Estados Unidos por años,
quiere compartir esos conocimientos musicales
con algunos de sus colegas salvadoreños.
La entrada es gratis.