El
Salvador en perspectiva
La asamblea quiere
maquillarse
Mario
Rosenthal
mrelsalv@cyt.net
Según
declaraciones de unos diputados a El Diario de
Hoy, el Comité de Imagen de la Asamblea
Legislativa no ha tenido mucho éxito en
levantar la imagen de ese Órgano y
reconocen que la población tiene muy mal
concepto del mismo. Por eso se proponen
"levantar" la imagen como si se tratara de un
producto de consumo que se puede popularizar
mediante las relaciones públicas y los
anuncios en los medios de comunicación
social. Para nosotros esto es una
radiografía del cerebro amalgamado de la
Asamblea y una confesión inadvertida de
su manera de pensar, porque no se proponen
proyectar un fiel reflejo de la realidad de la
Asamblea Legislativa, sino una imagen maquillada
para cubrir las lacras e imperfecciones.
Obviamente el Comité de Imagen no se
creó para divulgar al público lo
que han hecho de malo, de modo que es natural
creer que siempre van a encubrir lo que les
conviene ocultar. Citan como una de las obras de
la Asamblea, que es de gran beneficio para el
pueblo, el haber puesto de moda las
capacitaciones a estudiantes y haber inaugurado
la primera oficina departamental
legislativa.
Un diputado declaró a El Diario de Hoy
que hay que "volver más agradable la
imagen de la Asamblea", creando proyectos que
levanten la credibilidad legislativa.
Culpó a los medios de influir mucho en el
desprestigio que sufre la Asamblea por haberla
"bombardeado" todos los días por los
gastos administrativos y "algunas fallas
legislativas cometidas por los diputados"
durante un tiempo. Otro diputado declaró
que se proyectaba crear una oficina de
relaciones públicas para que se encargue
de mejorar las relaciones entre los diputados y
los medios de comunicación, porque las
relaciones con los estos necesitan mejorarse.
"Lo que debe buscarse es un vínculo
formal. La comunicación debe ser
objetiva, formal y abierta. No sacar un
documento clandestino", dijo y culpó de
la mala imagen en que ha caído la
Asamblea a los mismos diputados. "Al final
cuesta que la gente entienda que lo que hacemos
es en su beneficio, porque peleamos antes",
concluyó. Dudamos que haya un solo
salvadoreño que crea que lo que hace la
Asamblea es en su beneficio.
Pocos ciudadanos tienen criterio sobre el
número de diputados que se necesita para
representar al pueblo ante el gobierno, pero ya
hemos oído la pregunta: ¿Por
qué no bastan catorce diputados para
representar un departamento cada uno?
¿Qué necesidad hay de 84 diputados y
para el colmo de males, 84 suplentes, que
devengan casi el mismo sueldo que los
propietarios? Otra cosa es el número de
guardaespaldas que necesitan los diputados.
¿Cuál es el peligro que corren, que
necesitan cuatro cada uno? No creemos que nadie
les va a matar porque no son muy conocidos.
Además sólo son conocidos por sus
colegas de la Asamblea y de su partido, con la
excepción de unos pocos que gozan de la
fama por haber sido guerrilleros. Nos parece que
por las actuaciones de algunos diputados es el
pueblo que necesita estar protegido de los actos
de violencia de los diputados y no los diputados
de actos de violencia del pueblo.
Nos parece absurdo que la Asamblea crea que
puede mejorar su imagen negativa cultivando
mejores relaciones con los medios y creando una
oficina de relaciones públicas, pero no
cumple con los requisitos para implementar la
Convención Interamericana Contra la
Corrupción, que es ley de la
República en virtud del Decreto
Legislativo del 9 de julio de 1998, sancionada
por el Presidente de la República el 20
de ese mes y año y publicado en el Diario
Oficial del 17 de agosto de 1998.
El día que la Asamblea prohíba
votar a los diputados que no han cumplido con el
requisito de la declaración de su
patrimonio y enjuicie y eche de su seno a
colegas de notoria mala conducta, que abusan de
sus atribuciones y de su fuero, no
necesitará de una oficina de relaciones
públicas para proyectar una excelente
imagen y gozar de la estima de todos los
ciudadanos.