Martes 17 de julio de 2001


Sicóloga y madre de corazón

Maestra, madre, esposa, voluntaria en cualquier emergencia. Esas son algunas de las características de la primera mujer que se graduó como sicóloga en la UES, cuando la profesión apenas comenzaba en el país

María T. Pérez
El Diario de Hoy

La sicóloga Leticia Calderón de Orellana es, desde hace pocos días, la nueva presidenta de la Junta de Vigilancia de la profesión de sicología. Sobre sus hombros, y con la ayuda de ocho de sus colegas, lleva la responsabilidad de fortalecer la unificación del gremio en el país.

El mes pasado, la sicóloga de Orellana cumplió 35 años de vida profesional y, como ella misma reconoce, todo cambia, la mente ha evolucionado y, poco a poco, la gente va reconociendo que "el sicólogo no es para los locos".

Comenzó sus estudios en la Universidad de El Salvador en 1959, a los 19 años. A los 23, en 1966, ya era toda una profesional.

Su vocación y espíritu de solidaridad le facilitó, de alguna manera, abrirse camino para mantenerse activa, colaboradora y decidida en los proyectos que se establecía, según dijo.

Una inspiración

Sus dos pasiones, la sicología y la familia, han dado sentido a su vida desde siempre. Su esposo, un periodista, y sus cinco hijos son, a diario, la fuente de inspiración personal.

De ninguna manera, las responsabilidades maritales y maternales se convirtieron en un tropiezo para seguir en el camino de la superación de esta profesional.

"Siempre tuvimos tiempo para todo... Respetamos nuestro propio espacio como familia y si no me superé con postgrado es porque mi familia fue siempre el centro de mi vida", dijo.

Trabajó por más de 25 años con niños de Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos (ISRI). Desempeñó el cargo de coordinadora de los servicios de sicología del mismo.

Allí fortaleció su carrera, conoció el dolor de padres y la entrega en cuerpo y alma de los profesionales en atención especial.

Entre los campos que la profesional ha explorado se menciona la atención en sicología clínica y educativa, así como docencia, impartida durante 12 años en la Universidad de El Salvador.

Hoy, en esta unificación del gremio, es una de sus misiones en el país. Fue fundadora, miembro directivo y presidenta de la Sociedad de Profesionales en Sicología (SPP).

Satisfacciones personales, son muchas. Personales, también, y entre las últimas está poder ayudar en cualquier momento de crisis, como lo hizo durante varios días tras el terremoto del 13 de enero.

Faltan registros

La Junta de Vigilancia registra tres mil profesionales en sicología.

-Sin embargo, el número no registrado podría andar por los 2.500.

-La población de sicólogos en El Salvador anda por los cinco mil y seis mil.

-Por lo cual, Calderón hizo un llamado a los profesionales para que se registren en la Junta de Vigilancia

-El costo del trámite es de 25 colones anuales, según dijo.

-Es necesario este trámite, ya que, de esa manera, se regula y controla las acciones relacionadas con el ejercicio profesional.

-Los sicólogos se deben registrar para cumplir una norma legal establecida.

-El llamado es también para las instituciones públicas y privadas para que exijan a sus sicólogos dicho requisito.


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