Sicóloga y
madre de corazón
Maestra, madre, esposa, voluntaria en
cualquier emergencia. Esas son algunas de las
características de la primera mujer que
se graduó como sicóloga en la UES,
cuando la profesión apenas comenzaba en
el país
- María
T. Pérez
- El Diario
de Hoy
La
sicóloga Leticia Calderón de
Orellana es, desde hace pocos días, la
nueva presidenta de la Junta de Vigilancia de la
profesión de sicología. Sobre sus
hombros, y con la ayuda de ocho de sus colegas,
lleva la responsabilidad de fortalecer la
unificación del gremio en el
país.
El mes pasado, la sicóloga de Orellana
cumplió 35 años de vida
profesional y, como ella misma reconoce, todo
cambia, la mente ha evolucionado y, poco a poco,
la gente va reconociendo que "el sicólogo
no es para los locos".
Comenzó sus estudios en la Universidad
de El Salvador en 1959, a los 19 años. A
los 23, en 1966, ya era toda una
profesional.
Su vocación y espíritu de
solidaridad le facilitó, de alguna
manera, abrirse camino para mantenerse activa,
colaboradora y decidida en los proyectos que se
establecía, según dijo.
Una inspiración
Sus dos pasiones, la sicología y la
familia, han dado sentido a su vida desde
siempre. Su esposo, un periodista, y sus cinco
hijos son, a diario, la fuente de
inspiración personal.
De ninguna manera, las responsabilidades
maritales y maternales se convirtieron en un
tropiezo para seguir en el camino de la
superación de esta profesional.
"Siempre tuvimos tiempo para todo...
Respetamos nuestro propio espacio como familia y
si no me superé con postgrado es porque
mi familia fue siempre el centro de mi vida",
dijo.
Trabajó por más de 25
años con niños de Instituto
Salvadoreño de Rehabilitación de
Inválidos (ISRI). Desempeñó
el cargo de coordinadora de los servicios de
sicología del mismo.
Allí fortaleció su carrera,
conoció el dolor de padres y la entrega
en cuerpo y alma de los profesionales en
atención especial.
Entre los campos que la profesional ha
explorado se menciona la atención en
sicología clínica y educativa,
así como docencia, impartida durante 12
años en la Universidad de El
Salvador.
Hoy, en esta unificación del gremio,
es una de sus misiones en el país. Fue
fundadora, miembro directivo y presidenta de la
Sociedad de Profesionales en Sicología
(SPP).
Satisfacciones personales, son muchas.
Personales, también, y entre las
últimas está poder ayudar en
cualquier momento de crisis, como lo hizo
durante varios días tras el terremoto del
13 de enero.
Faltan registros
La Junta de Vigilancia registra tres mil
profesionales en sicología.
-Sin embargo, el número no registrado
podría andar por los 2.500.
-La población de sicólogos en
El Salvador anda por los cinco mil y seis
mil.
-Por lo cual, Calderón hizo un llamado
a los profesionales para que se registren en la
Junta de Vigilancia
-El costo del trámite es de 25 colones
anuales, según dijo.
-Es necesario este trámite, ya que, de
esa manera, se regula y controla las acciones
relacionadas con el ejercicio profesional.
-Los sicólogos se deben registrar para
cumplir una norma legal establecida.
-El llamado es también para las
instituciones públicas y privadas para
que exijan a sus sicólogos dicho
requisito.