Macbeth
imponente
El Teatro Eko de Nicaragua presentó
este clásico de la literatura,
imprimiéndole un carácter
universal y con un mensaje para todos
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
"Yo
soy Macbeth" fue la obra con la que
participó Nicaragua en el Festival
Centroamericano de Teatro. "Es la historia que
cuenta Shakespeare de cómo alguien accede
al poder a través del crímen y la
pasión", explica Enrique Polo D'Keratry,
director de Teatro Eko.
El protagonista es en el fondo un tipo noble,
con grandes ideales, es un héroe, pero
debido al reconocimiento que recibe, comienza a
despertar en él la ambición y las
ansias de poder.
Macbeth traiciona y asesina incluso al rey
para poder llegar a gobernar, pero descubre que
para mantener la corona tiene que seguir matando
y traicionando. "Pensamos que de alguna manera,
Nicaragua, El Salvador, Guatemala, hemos vivido
los horrores de la guerra y la obra refleja muy
bien en los textos una experiencia que nos es
común", afirma el director.
Para D'Keratry, la obra pretende decir un ya
basta a esta historia de ambición de
poder que se viene repitiendo a lo largo de los
siglos. "Paremos esta forma de llegar al poder y
de mantenerse en el poder a costa de la sangre
de los demás", afirma.
Riqueza
y talento
Los actores y actrices de "Yo soy Macbeth"
demuestran en escena la gran capacidad
artística que han desarrollado. Salvador
Espinoza, quien interpreta a Macbeth, se luce en
emocionalidad y sentimiento, viviendo en carne
propia la tragedia de la obra. Mientras Cristina
Saballos, como Lady Macbeth, ejecuta a la
perfección a esa esposa que secunda a su
amado en sus ambiciones. En ocasiones es quien
lo impulsa a continuar en ese camino.
Las brujas, interpretadas por tres bailarinas
nicaragüenses, son ese tipo de presencia
tentadora para Macbeth. Esta es la primera vez
que Ericka Alvarez, Mijali Lau y Scarleth
Lumbí incursionan en teatro. Su
inclusión se debe a que el trabajo en
escena implicaba mucha expresión
corporal.
Poco espacio
Cristina Saballos, actriz de Teatro Eko,
afirma que en Nicargua hacer teatro es muy
difícil. "Muchos espacios se han cerrado,
ya están quedando pocos espacios para que
los actores independientes se puedan expresar",
explica.
Agrega que no tienen mucho apoyo financiero y
el que hay está viciado. Cuenta que
casualmente, el día que el grupo
venía para El Salvador, renunciaba el
ministro director de cultura porque hay una
crisis muy fuerte. Y parafrasea las palabras del
ministro: "trabajamos con la cuña y ahora
nos están quitando hasta la
cuña".
Saballos dice que vivir sólo del
teatro no es posible en Nicaragua, la mayor
parte de los actores se dedican a otros
trabajos, siempre relacionados con la
profesión.