Misiones
a cumplir para
lograr
El triunfo y unir a la nación
Roberto
López-Geissmann*
¿Cuál
triunfo? Sencillamente el de todos. El que
rescate la esperanza a través de medidas
concretas, visibles y específicas, en lo
político y económico, que permitan
no sólo deducir sino también
sentir que el bendito rebalse, al fin ya se ha
desbordado y está empapando a la
mayoría que pulula bajos sus
privilegiadas plantas (de los pies).
¿A quién corresponderá
dicha realización? A varias fuerzas. Una
o dos no bastarán. No se puede limitar la
participación sólo a partidos; el
hombro deberán ponerlo gremiales,
sindicatos, asociaciones, iglesias, grupos
cívicoculturales organizados,
personalidades, medios de comunicación y
otros.
PERO no en un contexto triunfalista de
Hossanas entonadas por sonrientes columnas de
entrelazados sandalistas que, al incluir a
todos, todo confundan y no logren sino la
ulterior debilitación de lo que se quiere
robustecer. Como ya he expresado en otras
ocasiones, hay un momento del diálogo con
todos los sectores y hasta debe existir un
momento de negociación con los
opositores... pero no estamos hablando de ese
momento, sino del de concertación con los
similares. Es el momento de las alianzas. La
inclusión es forzosa, pero también
lo es la exclusión. Eso, sin más,
se llama cambio, y tiene que ser verdadero,
presentarse como tal y probarse funcionalmente
para que sirva.
Misión de las iglesias
Es correcto que como tales no se inmiscuyan
en política, pero ello no las exime de
exigir continuamente a sus fieles la constante
reflexión sobre los problemas nacionales,
insistiendo principalmente en el cumplimiento de
la ética en sus actuaciones. Igualmente
es recomendable que SE FIJEN ATENTAMENTE en las
actuaciones de los hombres públicos, para
que a sus vez discriminen a los de fementida
actuación y a las organizaciones que los
apoyen.
Misión de los intelectuales
Comprendidos en sentido amplio. Es aportar al
esfuerzo con la superior comprensión de
la realidad que deben poseer. Lo relevante no es
que viertan en sí los frutos del
esfuerzo, sino de que tengan el valor, la
voluntad y la perseverancia de insistir, cada
uno en su medio y con su grupo particular,
ELEVANDO EL ANALISIS a los niveles que las
circunstancias necesitan, dejando tanta
bayuncada, crítica populista y rumor de
placera. Ayuden a entender y no confundan:
trabajar para las mayorías no significa
que se entregue el cerebro y se apoyen los
lamentos &emdash;comprensibles pero
equivocados&emdash; de nuestros desinformados
hermanos. "Darles a oír lo que quieren"
no es brindarles el mejor de los apoyos.
Explicar con claridad, con firmeza, sin odios y
con valentía. Es bastante pero es lo
mínimo requerido.
Misión de los comunicadores
La más sencilla de entender pero
compleja de llevar a cabo: EXPRESARSE CON LA
VERDAD. Implica eliminar una cantidad importante
de prejuicios. Significa estudiar con mayor
profundidad los temas e investigar con la
amplitud que sea necesaria los casos en
particular. Pero más que nada enamorarse
de presentar las cosas con objetividad, cuidar
"con primor" si se quiere, a las personas y a
sus reputaciones pues la honra es no sólo
un derecho humano sino un derecho natural.
Finalmente, buscar lo valioso más
allá del apoyo económico y social
que tengan.
Misión de los productores
En los que incluyo a propietarios,
ejecutivos, empleados y todo tipo de
trabajadores, pues excluir a uno de estos
sectores del digno epíteto de "productor"
no abona hacia la unidad necesaria de nuestro
tejido social. Adelantarse, y con ello ayudar, a
la acción gubernamental en cuanto a las
medidas de promoción humana y
resolución de conflictos laborales, a la
presentación creativa de proyectos
macroeconómicos de desarrollo integral y
-en esta coyuntura -convertirse en vigilantes
avizores sobre las actuaciones de los
principales responsables de nuestro rumbo como
nación (incluyendo a diputados), para
actuar y MANIFESTARSE DE INMEDIATO cuando sea
necesario.
Misión de los
políticos
No sólo de los partidos, sino de los
ciudadanos, agrupados o no en cualquier
organización. Producir cuanto antes los
medios que lleven a que se produzca la
manifestación completa de la excelsa
tarea del verdadero político, esto es: la
orientación y conducción de la
sociedad hacia derroteros que le permitan su
mejor realización como seres humanos,
dentro del respeto a la dignidad de la persona y
en aras a la búsqueda de la felicidad que
todos pretendemos. Ahora bien,
históricamente, lo fundamental es
agregarle al sentido de "maquinaria electoral"
una superior misión de
consolidación inclusiva de grupos,
IDEOLÓGICAMENTE IDENTIFICADOS POR
PRINCIPIOS, no por intereses.
Misión de los gobernantes
Omitiré del análisis este rubro
porque por ahora su cometido es ESPERAR sin
nervios y con atención.