Martes 17 de julio de 2001


Misiones a cumplir para lograr
El triunfo y unir a la nación

Roberto López-Geissmann*

¿Cuál triunfo? Sencillamente el de todos. El que rescate la esperanza a través de medidas concretas, visibles y específicas, en lo político y económico, que permitan no sólo deducir sino también sentir que el bendito rebalse, al fin ya se ha desbordado y está empapando a la mayoría que pulula bajos sus privilegiadas plantas (de los pies).

¿A quién corresponderá dicha realización? A varias fuerzas. Una o dos no bastarán. No se puede limitar la participación sólo a partidos; el hombro deberán ponerlo gremiales, sindicatos, asociaciones, iglesias, grupos cívicoculturales organizados, personalidades, medios de comunicación y otros.

PERO no en un contexto triunfalista de Hossanas entonadas por sonrientes columnas de entrelazados sandalistas que, al incluir a todos, todo confundan y no logren sino la ulterior debilitación de lo que se quiere robustecer. Como ya he expresado en otras ocasiones, hay un momento del diálogo con todos los sectores y hasta debe existir un momento de negociación con los opositores... pero no estamos hablando de ese momento, sino del de concertación con los similares. Es el momento de las alianzas. La inclusión es forzosa, pero también lo es la exclusión. Eso, sin más, se llama cambio, y tiene que ser verdadero, presentarse como tal y probarse funcionalmente para que sirva.

Misión de las iglesias

Es correcto que como tales no se inmiscuyan en política, pero ello no las exime de exigir continuamente a sus fieles la constante reflexión sobre los problemas nacionales, insistiendo principalmente en el cumplimiento de la ética en sus actuaciones. Igualmente es recomendable que SE FIJEN ATENTAMENTE en las actuaciones de los hombres públicos, para que a sus vez discriminen a los de fementida actuación y a las organizaciones que los apoyen.

Misión de los intelectuales

Comprendidos en sentido amplio. Es aportar al esfuerzo con la superior comprensión de la realidad que deben poseer. Lo relevante no es que viertan en sí los frutos del esfuerzo, sino de que tengan el valor, la voluntad y la perseverancia de insistir, cada uno en su medio y con su grupo particular, ELEVANDO EL ANALISIS a los niveles que las circunstancias necesitan, dejando tanta bayuncada, crítica populista y rumor de placera. Ayuden a entender y no confundan: trabajar para las mayorías no significa que se entregue el cerebro y se apoyen los lamentos &emdash;comprensibles pero equivocados&emdash; de nuestros desinformados hermanos. "Darles a oír lo que quieren" no es brindarles el mejor de los apoyos. Explicar con claridad, con firmeza, sin odios y con valentía. Es bastante pero es lo mínimo requerido.

Misión de los comunicadores

La más sencilla de entender pero compleja de llevar a cabo: EXPRESARSE CON LA VERDAD. Implica eliminar una cantidad importante de prejuicios. Significa estudiar con mayor profundidad los temas e investigar con la amplitud que sea necesaria los casos en particular. Pero más que nada enamorarse de presentar las cosas con objetividad, cuidar "con primor" si se quiere, a las personas y a sus reputaciones pues la honra es no sólo un derecho humano sino un derecho natural. Finalmente, buscar lo valioso más allá del apoyo económico y social que tengan.

Misión de los productores

En los que incluyo a propietarios, ejecutivos, empleados y todo tipo de trabajadores, pues excluir a uno de estos sectores del digno epíteto de "productor" no abona hacia la unidad necesaria de nuestro tejido social. Adelantarse, y con ello ayudar, a la acción gubernamental en cuanto a las medidas de promoción humana y resolución de conflictos laborales, a la presentación creativa de proyectos macroeconómicos de desarrollo integral y -en esta coyuntura -convertirse en vigilantes avizores sobre las actuaciones de los principales responsables de nuestro rumbo como nación (incluyendo a diputados), para actuar y MANIFESTARSE DE INMEDIATO cuando sea necesario.

Misión de los políticos

No sólo de los partidos, sino de los ciudadanos, agrupados o no en cualquier organización. Producir cuanto antes los medios que lleven a que se produzca la manifestación completa de la excelsa tarea del verdadero político, esto es: la orientación y conducción de la sociedad hacia derroteros que le permitan su mejor realización como seres humanos, dentro del respeto a la dignidad de la persona y en aras a la búsqueda de la felicidad que todos pretendemos. Ahora bien, históricamente, lo fundamental es agregarle al sentido de "maquinaria electoral" una superior misión de consolidación inclusiva de grupos, IDEOLÓGICAMENTE IDENTIFICADOS POR PRINCIPIOS, no por intereses.

Misión de los gobernantes

Omitiré del análisis este rubro porque por ahora su cometido es ESPERAR sin nervios y con atención.


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