Confeccionistas
buscan conservar beneficios
Más
complicaciones para la ICC
El acabado de telas puede eliminarse de la
ICC mediante reformas en el Congreso o cambios
en el reglamento de la ley, lo cual no necesita
votación.
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
Las
presiones en Washington para eliminar beneficios
de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC)
son cada día mayores.
El senador Jessie Helms ha condicionado la
aprobación de cuatro nombramientos de
nuevos funcionarios claves de la aduana
estadounidense, a cambio de eliminar de la ICC
el proceso de acabado de telas, informó
el embajador de El Salvador en esa capital,
René León.
Helms es el presidente del comité de
relaciones internacionales del Senado, tiene
influencias en las comisiones más
importantes del Congreso y es un tenaz
representante y defensor de los intereses de los
industriales dedicados al teñido y
acabado de telas. Además, pertenece al
gobierno de George Bush, de quien ya
recibió el apoyo para reformar la
ICC.
Pese a que Bush proclama el libre comercio,
Helms logró presionarlo para ceder a sus
pretensiones, mediante la obstaculización
de los nombramientos en la aduana; Bush necesita
los votos del Senado para colocar a nuevos
funcionarios, explicó la semana pasada
Alfredo Millián, de la Fundación
de Apoyo a la industria textil y de la
confección (Fundatex), de El
Salvador.
Helms es además apoyado por Ernest
Holling, presidente del comité de
comercio del Senado. Ambos prefieren
funcionarios proteccionistas en la aduana, dijo
Millián.
El embajador León considera que la
amenaza de Helms contra la ICC es cada vez
más latente, porque la semana pasada, el
senador apenas tenía en sus manos el
nombramiento de un funcionario, ahora tiene
cuatro y ha enfatizado que no retrocederá
en su empeño.
El fin justifica los medios
La clave de Helms en retener los
nombramientos en la aduana está en que
puede desconocer los beneficios de la ICC
mediante el reglamento de esa ley, si no
consigue los votos en el Congreso, para
reformarla.
León explicó que si Helms logra
tener funcionarios afines en la aduana
estadounidense, esta autoridad tiene la facultad
de impedir la entrada de ropa fabricada con tela
acabada en Centroamérica, sin necesidad
de votos en el Congreso. Lo único que
tiene que hacer es elaborar o no los reglamentos
respectivos.
La aduana estadounidense, con sus actuales
funcionarios, ya demostró que tiene
capacidad de frenar el comercio, mientras no
elabore reglamentos, Por ejemplo, las cuotas de
la ICC no fueron utilizadas desde la vigencia de
la ley, en octubre pasado, debido a la falta de
reglamentos aduaneros oportunos.
Helms y Holling han demostrado que no
están dispuestos a ceder nada, ni a
defraudar a los industriales que los respaldan.
León informó que ambos senadores
han llegado al grado de hacer "propuestas
absurdas" a los promotores del libre comercio
del Congreso, tales como quitar beneficios de la
ICC y trasladárselos a las preferencias
comerciales otorgadas el año pasado a
Africa.
Ante la estrategia demostrada por Helms y
Holling, a los confeccionistas centroamericanos
y caribeños les queda prepararse, de
manera urgente, para una eventual
negociación entre todos los sectores
involucrados, tanto los defensores, como los
detractores de la ICC, comentó
León.
El embajador se reunió ayer con los
confeccionistas salvadoreños, con el
ministro de Economía, Miguel Lacayo, y
con la canciller María Brizuela, para
definir una estrategia en defensa de la ICC.
Luis Anleu, director de la Asociación
Salvadoreña de la Industria de la
Confección (Asic), asistió ayer a
esa reunión, para sugerir que en la
defensa de la ICC debe insistirse en que el
sector es el mayor generador de divisas y
empleos del país, por lo que se
afectaría la economía del mismo,
si se reforma la ley.
Este jueves, por la tarde, León se
reunirá con Bush, para transmitir la
preocupación de los países que se
benefician de la ICC, debido a la reforma de
Helms. León solicitará apoyo al
mandatario.
Alrededor de la ICC hay más
incertidumbre. Existe un informe en contra de
las maquilas de El Salvador, repartido en el
Congreso por el National Labor Committee (NLC),
organización estadounidense dedicada a la
defensa de los derechos laborales. El documento
habla de irrespetos en diez fábricas
radicadas en el país, lo cual ha sido
negado por Fundatex.
- PELIGRA LA
ICC
- Aliados y
enemigos
Helms comenzó a mocionar en contra de
la ICC, a finales de mayo, sin conseguirlo. En
ese entonces, argumentó que la
eliminación de los derechos de acabar
telas estadounidenses en territorio
centroamericano, beneficiaría a Estados
Unidos con más empleos locales,
informó Fundatex.
Desde entonces, Helms no ha parado. Los
países beneficiados por la ICC se han
movilizado por conseguir apoyo en el Congreso,
en el gobierno de Bush y entre los industriales
que apoyan la ICC, para impedir las
reformas.
El gran aliado de la región en el
Congreso es William Thomas, presidente de la
Cámara de Representantes, quien se ha
caracterizado por ser un fiel defensor de los
principios de apertura comercial que movieron al
Congreso a votar a favor de la ICC, el
año pasado. Fue Thomas quien
impidió el avance de la iniciativa de
Helms, en mayo.
Los confeccionistas y gobiernos
centroamericanos y caribeños
tratarán de impedir que se eliminen
beneficios de la ICC, dijo León. "Lo peor
que puede pasar es que nos disminuyan la ICC y
las posibilidades de tener acceso a la
ampliación comercial de la Comunidad
Andina", insistió.
El Congreso ya no contempla enmiendas
comerciales a favor de Centroamérica,
para este año. La prioridad del 2001 es
la Comunidad Andina, para combatir en forma
indirecta el narcotráfico, informó
Fundatex.
Por eso, la región planteará a
los andinos (Colombia, Venezuela, Perú,
Ecuador y Bolivia) que si aceptan compartir sus
beneficios, con las reformas a la Ley de
Preferencias Comerciales Andinas (Atpa), los
confeccionistas centroamericanos y
caribeños comprarán las telas a
esos países, para confeccionar la ropa
que envían a Estados Unidos, según
Fundatex.