Ahuachapán
Marchan para demandar
la libertad de niña
secuestrada
La solidaridad se comprobó una vez
más en la cabecera departamental. Con una
marcha pacífica, se pedía a los
secuestradores de una niña que la dejaran
en libertad
- Roberto
Zambrano
- El Diario
de Hoy
Millares
de estudiantes y adultos abandonaron ayer sus
actividades acostumbradas. Prefirieron unirse a
una marcha que recorrió las principales
calles de la ciudad. Su propósito era
llamar la atención de quienes
secuestraron a la niña Sara Lagos, de 8
años, para pedirles que la liberen.
Fue una muestra de solidaridad con la familia
de la niña y es la segunda marcha que se
desarrolla. Al inicio de la semana, centenares
de escolares caminaron por la ciudad para pedir
su liberación.
Sara fue secuestrada el 19 de junio, en el
parque La Concordia, cuando se dirigía a
un centro de estudios, acompañada por una
empleada.
Según testigos, los sujetos viajaban
en un "pick up" y amenazaron a la empleada con
armas de fuego. Luego la empujaron y subieron a
la menor al vehículo.
"Por favor..."
Primero fueron los estudiantes los que
marcharon para pedir por Sarita. Luego, en una
segunda ocasión, se unieron autoridades
locales, empleados y otros ciudadanos.
Los participantes en la protesta de ayer se
reunieron en el parque La Concordia, frente a la
concha acústica, sitio en que la
niña fue secuestrada.
El programa inició con un minuto de
silencio para pedir a Dios que "ablande el
corazón" de los secuestradores.
Luego iniciaron la caminata por diferentes
calles de la ciudad. Eran más de seis
cuadras de personas participantes muchas de las
cuales llevaban en sus manos pancartas y
carteles con mensajes como "Sarita no merece
estar cautiva", "Dios ilumine a quienes tienen a
Sarita para que la dejen en libertad",
"Repudiamos los secuestros", y varios otros.
El alcalde Dr. Luis Cortez, militares,
representantes de la Procuraduría para la
Defensa de los Derechos Humanos y de otras
organizaciones, soportaron el calor junto a lo
estudiantes, para unirse a la caminata.
Era
una comunidad unida en busca de justicia. Una
protesta ordenada.
Centenares de personas se reunían en
las calles para presenciar a los participantes,
y muchos se incorporaban a las filas de
escolares.
Una madre de familia, con lágrimas en
el rostro, pedía que cesara la violencia,
especialmente contra los niños. "Los
secuestran, los matan y violan. Basta, por
Dios", decía.
Mientras, varios hombres coincidieron en el
llamado a las autoridades para que tomen medidas
a fin de detener la crisis. "Si no es
así, los ciudadanos también vamos
a tener que ser violentos", dijo uno de
ellos.
Sin comunicación
Desde que se produjo el secuestro de Sara, su
familia ha esperado comunicación con los
hombres que se la llevaron. Pero, hasta la
fecha, no los han llamado.
Ellos esperan aún que los llamen para
que definan el rescate que exigirán o las
condiciones para devolverles a la
niña.
Mientras, en la PNC hay un enorme hermetismo
sobre el caso. Al parecer, no han recibido una
denuncia oficial sobre lo ocurrido.
El alcalde Luis Cortez se dirigió a
los participantes en la marcha y les
indicó que, aunque no sea razón
para sentirse felices, el estar unidos en esas
condiciones sí complace la solidaridad de
los participantes.
El condenó las acciones
delincuenciales y llamó, a quienes las
cometen, a reflexionar sobre el daño que
causan a la sociedad.
"Los niños tienen derecho a jugar, a
estudiar, a tener paz y tranquilidad. Por favor,
respétenlos", concluyó