Banco
Cuscatlán ayuda a damnificados
Como un aporte a la reconstrucción
de nuestro país, los empleados del Banco
Cuscatlán colaboraron en la
construcción de 101 viviendas
provisionales para las personas afectadas por
los sismos.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Cortesía Banco
Cuscatlán
La
tragedia que vivió nuestro país en
enero y febrero ha servido para que varios
salvadoreños se solidaricen con los
compatriotas que perdieron sus pertenencias.
Al igual que otras empresas y organismos
humanitarios, el personal que labora en el Banco
Cuscatlán brindó su ayuda
desinteresada para que decenas de
salvadoreños que no tenían techo,
alimentos ni ropa pudieran superar la
difícil prueba por la que pasaban.
Para darle vida a esta obra de amor, en la
institución bancaria se organizó
el Comité de Empleados de Banco
Cuscatlán, que se encargó de
administrar y organizar cada una de las
actividades que desarrollarían en
beneficio de los damnificados.
Sueño hecho realidad
Una de las principales prioridades de los
miembros de la institución, luego de los
terremotos, fue la construcción de
viviendas provisionales para los
damnificados.
Gracias a la colaboración de los
empleados se reunieron 389,505.11 colones, que
fueron invertidos en la construcción de
101 viviendas provisionales, fabricadas por el
personal que labora en el banco utilizando como
materiales de construcción madera y
lámina.
En esta labor también colaboraron
miembros de la Asociación Scout de El
Salvador y de las familias beneficiadas.
Entre algunas de las comunidades que
recibieron ayuda se encuentran Las Brisas etapas
1 y 2, Santa Marta, Las Colinas y San
Martín, todas ubicadas en el municipio de
Armenia, departamento de Sonsonate.
Además,
los miembros de la Junta Directiva de la
institución autorizaron un donativo por
parte de la entidad bancaria por un valor de
300,000 colones, que fueron invertidos en la
edificación de 134 viviendas
provisionales en el cantón San
José, en la jurisdicción de
Jiquilisco, Usulután.
Gracias a las donaciones efectuadas por el
personal del Banco Cuscatlán y al aporte
que realizó la institución, el
sueño y el anhelo de poseer vivienda por
parte de las personas afectadas por los sismos
se ha vuelto realidad.
Centros escolares necesitan ayuda
* En el Centro Escolar "Claudia Lars", en el
municipio de San Francisco Javier, La Paz, se ha
hecho un desalojo parcial de los alumnos, ya que
existen áreas en las que puede haber
peligro de derrumbes (en un terreno vecino), por
lo que urge realizar un estudio de
inclinación y construir un muro de
protección. Para ello necesitan 24,270
colones.
* En el Centro Escolar caserío El
Coco, en el cantón Santa Isabel en San
Rafael Cedros, Cuscatlán, urgen de 72,138
colones para iniciar las labores de
rehabilitación de tres aulas que han sido
declaradas como inhabitables. Esta escuela ha
sido clasificada con bandera anaranjada.
* Centro Escolar Candelaria, San Francisco
Javier, departamento de La Paz. En este lugar se
han tenido que desalojar a todos los alumnos, ya
que la infraestructura de las cuatro aulas
presentan daños graves en las columnas y
en las vigas. Urgen de 37,524 colones para
efectuar las reparaciones.
*
Centro Escolar "Cantón Las Delicias",
municipio de Santa Cruz Michapa, departamento de
Cuscatlán. Ha sido clasificado con
bandera anaranjada, debido a los daños
que sufrió en cinco de las ocho aulas. Se
deben invertir 1,366,432 colones en los trabajos
de reconstrucción.
* Centro Escolar de Santa Cruz Analquito, en
el departamento de Cuscatlán. Ha sido
necesario efectuar un desalojo parcial de los
alumnos, ya que algunas aulas han sido
declaradas como no habitables. Deben invertirse
453,628 colones en las tareas de
reconstrucción.
Si quiere colaborar con la
reconstrucción de estos centros
educativos destruidos por los terremotos puede
efectuar su donativo a la cuenta número
008-510095-62 del Banco Salvadoreño,
denominada "Cuenta Especial del Ministerio de
Educación de reconstrucción por el
Terremoto".