Benicio del Toro muy
solicitado tras el Oscar
Su nombre ha estado en todos los
periódicos y revistas del mundo gracias a
su actuación en "Traffic", sin embargo,
nadie le saca una palabra sobre su vida
privada
AGENCIAS.-
Tras
recibir el Oscar como mejor actor de reparto, el
puertorriqueño Benicio del Toro se ha
convertido en uno de los actores más
solicitados y algunos medios le consideran el
nuevo Marlon Brando de la pantalla.
Prácticamente no ha concedido
entrevistas desde que recibió el
codiciado Oscar, y no es para menos: enseguida
tuvo que viajar a Portland, donde graba su
próxima película, "The Hunted",
junto a Tommy Lee Jones.
Algunos medios de comunicación le
consideran ya el nuevo Brando, sus fans lo ha
seleccionado como el símbolo sexual del
momento, y la crítica ha sucumbido a sus
pies otorgándole una docena de premios
(entre ellos un Globo de Oro).
Pero si hubiera sido por sus padres, nunca se
habría convertido en actor.
"Ellos veían la actuación como
algo muy extraño, una carrera sin
futuro", ha revelado en casi todas sus
entrevistas. Lo que pasaba, es que en su familia
se había convertido en una
tradición estudiar abogacía (sus
padres, su abuelo y un tío optaron por
esa profesión).
Benicio del Toro perdió a su madre a
los nueve años debido a una hepatitis,
pero él rehúsa darle a ese
acontecimiento el toque dramático que han
tratado de impregnarle algunos periodistas:
"Creo que cuando esas cosas pasan a tan
temprana edad aprendes a aceptarlas como un
hecho. Los intentos por hacerla reír
cuando estaba enferma fueron tal vez mis
primeros pasos en la actuación",
recuerda.
Llegó a Estados Unidos siendo muy
joven, apenas tenía 13 años cuando
su padre lo envió a estudiar a una
escuela privada de Pennsylvania, de allí
que domine el inglés perfectamente.
Al concluir la secundaria se inscribió
en la facultad de Economía en La
Universidad de California. Un poco por
curiosidad tomó un curso de arte
dramático que cambió su vida.
Un cambio radical
Después de eso, nunca volvió a
ser el mismo, no sólo cambió de
carrera sino que, después de estudiar en
el Conservatorio de Stella Adler y en el Square
Theater School, se dirigió a Hollywood.
Sus primeros papeles, como artista invitado, en
las series Miami Vice y O'Hara, le dieron
ánimo para buscar mejores
oportunidades.
"Cuando comencé a actuar una de las
primeras cosas que me propusieron fue que
cambiara mi apellido porque sonaba demasiado
puertorriqueño", recuerda ahora.
"Querían que me llamara Benny Dell o
Benny Delaware... Pero yo soy
puertorriqueño. Eso es algo que no pueden
cambiar, aunque me cambien el apellido, por eso
les dije que tendrían que aceptar mi
etnicidad, o simplemente no usarme".
Sus primeros papeles fueron de malhechor en
la TV, a lo que siguieron pequeñas
apariciones en filmes como "License To Kill",
"The Indian Runner", hasta que la suerte fue
mejorando y pudo aparecer en la pantalla grande
junto a Ed Harris, Kevin Spacey o con Robert de
Niro.
Grandes oportunidades
Así llegó a compartir
cámara con Michael Douglas y Catherine
Zeta-Jones en "Traffic", el filme que puso el
Oscar en sus manos.
Desde entonces su vida profesional
está siendo más publicitada que
nunca, mientras se las ha ingeniado para
conservar su vida íntima de esa manera,
íntima. De hecho, se ha dicho que
ésta es uno de los secretos mejor
guardados de Hollywood.
Se rumorea, eso sí, que prefiere
involucrarse con actrices. Se ha dicho que
estuvo saliendo con Minnie Driver, Alicia
Silverstone y más recientemente con
Chiara Mastroianni.
Como todo un caballero él ha sellado
sus labios y, cuando las entrevistas llegan a
este punto, no hay quien le saque una palabra al
respecto.