Santa
Ana
Ordenarán
calles de Santa Ana
Caos. Mientras en los mercados hay decenas
de puestos que son usados como bodegas, las
calles cercanas son obstruidas por ventas
ambulantes. La alcaldía quiere terminar
con el desorden
- Antolín
Escobar
- El Diario
de Hoy
Quienes
menos conocen del proyecto de reordenamiento de
ventas ambulantes en Santa Ana son los
comerciantes instalados en las calles. Pero lo
sabrán a la perfección cuando los
trasladen a otros sitios.
No está lejos el día en que
ocurra. El alcalde Orlando Mena indica que al
iniciar las fiestas patronales en julio, "ya
estará avanzado el proceso".
Tampoco es una medida antojadiza. Es parte de
un programa de ordenamiento que se
aplicará en las zonas céntricas,
en muchas de las cuales el paso de peatones y
vehículos se dificulta por las ventas en
las calles. En estos negocios, numerosos
productos que están a la venta son
contaminados por el humo de los vehículos
y el polvo.
Las aglomeraciones ponen a sus
víctimas al alcance y les facilitan
escapar. Muchos rateros son perfectamente
identificados por comerciantes y peatones, pero
pocas veces hay denuncias formales ante las
autoridades. El miedo manda en estas calles.
Mercados solos
Puede ser una repetición de lo que
pasa en muchas grandes ciudades de El Salvador y
otros países. Al parecer, hay más
comerciantes que sitios para ubicarlos, por eso
es que ocupan calles y aceras.
Contribuye en mucho también la actitud
de vecinos que piensan en la comodidad de que
las ventas les queden al paso, aunque los
productos ofrecidos estén expuestos a la
contaminación.
Hay otra cara de la crisis que pocos conocen.
Los mercados construidos para albergar a
pequeños comerciantes no son usados a
plena capacidad. Muchos vendedores, al ver que
otros tienen mayores ganancias en las calles,
abandonan sus puestos fijos y también se
van a la vía pública a ofrecer las
mercaderías. Al final, los sitios
destinados al comercio en los mercados se
convierten en simples bodegas. Ahí llegan
los vendedores sólo a sacar y guardar
mercadería.
A ordenar
El alcalde Orlando Mena no ha establecido una
fecha para iniciar el reordenamiento. Pero
expresa que al iniciar las fiestas patronales en
julio, ya estará muy avanzado.
Enfatizó que no se trata sólo
de mover a los comercios ambulantes.
También se prohibirá que negocios
establecidos tales como almacenes y bazares,
usen las aceras para exhibir la
mercadería.
Serán prioridad los que tienen puestos
en el interior del mercado y ofrecen su
mercadería en las calles. Deberán
ocupar los sitios asignados o exponerse a que se
asignen a otros.
Muchos vendedores están de acuerdo con
las medidas si se aplican a todos.
"La competencia desleal es de los que no
pagan impuestos", expresó Aída
Vega, una vendedora.
Otros, con marcada despreocupación,
dicen que no será problema, pues
"sólo empujarán sus carretones y
canastos a otro lugar".
Son personas que insisten en que se
instalarán donde haya más
movimiento de personas.
Sí, hay cierto disgusto entre quienes
tienen puestos en los mercados y sólo los
emplean para guardar la mercadería.
Ninguno quiso conversar con El Diario de Hoy e
incluso varios tomaron una actitud
desafiante.
Pero al final, si se cumplen los programas,
el orden ayudará a que las
mercaderías se ofrezcan más
higiénicas, se podrá controlar la
delincuencia y habrá mayor aseo. Pero
sí, como dijeron algunos comerciantes,
son los usuarios, los primeros que deben
colaborar, comprando sólo en los
mercados, no en las calles.
¿Calles o mercados?
Hay sitios que requieren atención si
se desea ordenar el centro de Santa Ana. Son
vías ocupadas por miles de ventas
ambulantes:
- La zona limitada por la 17a. y 19a. Calle
Poniente y la 6a. y 8a. avenidas Sur.
- La 13a. y 15a. callea Poniente, en las que
las ventas obstruyen aceras y parte de la
calle.
- La 14a. Calle Poniente, 10a. y 12a. Avenida
Sur.
- Calles y aceras alrededor de los mercados y
terminal de buses.
- Plazuela Colón.