- Ministerio
Espiga
- Demos amor a nuestros
hijos
- Por
Salvador Gómez, Predicador
Católico
""Con
cuerdas humanas los atraía, con lazos de
amor, era para ellos como los que alzan a un
niño contra su mejilla". (Os 11, 4).
Los niños pueden vivir sin pan, pero
no sin amor. Lo más importante que
podemos hacer por nuestros hijos, es
manifestarles amor. Debemos dejarles muy claro:
Que son valiosos, que son bienvenidos y que no
estorban.
Vivimos ante una generación "suicida".
Cada día aumenta el número de
niños y adolescentes que se quitan la
vida. Unos están hundidos en la
depresión y anorexia (rechazo al alimento
por falta de deseos de vivir); otros han
escogido el camino del alcohol, cigarrillo y
drogas, para mitigar la soledad, evadir su
responsabilidad e ir muriendo poco a poco.
Los "instintos suicidas" de la joven
generación se ponen de manifiesto en el
tipo de "juegos" y variadas formas para disponer
de la vida propia.
Desafortunadamente muchos adolescentes y
jóvenes no se quedan en simples "juegos
peligrosos". Su pasión por el peligro los
lleva a cometer actos delictivos tales como
robos, violaciones, asesinatos,... etc. no
sólo con el objetivo de obtener dinero,
sino por el placer que para ellos entraña
el hacer cosas peligrosas.
En busca de mayores emociones, se unen en
grupos, maras o pandillas para realizar
orgías, (búsqueda del placer
desenfrenado); secuestros, enfrentamientos,
etc., que por hacerlas en grupo les permiten
enfrenta situaciones cada vez más
arriesgadas.
¿Cuál es la causa de todo
esto?
Por supuesto que el pecado, pero el pecado
más grande es el abandono en que
está creciendo nuestros hijos.
Los jóvenes han perdido "el sentido de
pertenencia". Se perdió el "orgullo del
apellido". Por desgracia muchos, más bien
se avergüenzan de sus padres. Por eso se
unen a pandillas en donde al menos alguien los
espera y los toma en cuenta.
¿Qué podemos hacer?
En muchos casos, perdirles perdón por
no haber dedicado el tiempo que debíamos
estar con ellos. Y no se trata sólo de
dedicar tiempo, sino de pensar ¿qué
hacemos en el tiempo que estamos con ellos?
Por experiencia personal me doy cuenta del
poco tiempo del que los padres disponemos para
estar con nuestros hijos; tratamos de
aprovecharlo para revisar tareas, supervisar si
están cumpliendo con sus
responsabilidades, exhortarlos al
aprovechamiento del tiempo, etc.
Y se nos pasa el día sin abrazarlos.
Se van a dormir sin haberles dicho: "Estoy
orgulloso de ti". Sin darles una caricia o beso
o un "te quiero".
El mejor ejemplo de Padre que debemos seguir
es el de Nuestro Señor, que por malos que
seamos, El siempre nos ama y nos lo
demuestra.