BFA ya cobró
el seguro por los fertilizantes
robados
El seguro pagó al BFA 800 mil
colones, con lo que pudieron reponer el
cargamento robado. No saben nada de los
delincuentes
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
Los
funcionarios salvadoreños son expertos en
cubrir sus errores. Después de que de las
propias bodegas del Banco de Fomento
Agropecuario (BFA) extrajeron 11, 428 sacos de
abono, el presidente de la institución,
Guillermo Funes, anunció que no
habrá escasez de fertilizante.
Cobraron el seguro y, con ese dinero,
repusieron lo robado. "Ya se compró. El
producto ya está en la planta de
almacenamiento del kilo 5, en Acajutla", dijo el
funcionario.
El monto total fue de 800 mil colones, que
equivale al 3.7 por ciento del total del
donativo del gobierno japonés.
Lo que sigue siendo una incógnita es
la manera cómo salió el
cargamento.
"Definitivamente tienen que haber empleados
involucrados, mandos medios", reconoció
Funes. Pero todavía no han ordenado
suspensiones o el despido de nadie, ni siquiera
el de los custodios del día del robo.
El grupo de vigilantes que presta seguridad
en las bodegas del BFA es un híbrido. La
mitad son empleados de la institución, el
resto pertenece a una agencia de seguridad
privada.
Funes no quiere especular. Prefiere que sea
la Fiscalía la que esclarezca el asunto,
porque es la primera vez que sucede esto.
Según lo que conoce Funes de boca del
Fiscal General, Belisario Artiga, no hay pistas
de los delincuentes, a pesar de que el producto
robado no es muy común y que en pocos
lugares se puede comercializar.
Lo que quieran...
Para dar muestras de transparencia, dentro
del banco ya se integró una
comisión para dar apoyo a los
diputados.
El grupo de trabajo lo forman auditores,
abogados y técnicos del BFA.
La intención es brindarle cualquier
tipo de información a la Comisión
Especial que creó el martes la Asamblea
Legislativa.
Ayer, Guillermo Funes fue recibido en la
Comisión de Economía. Entre
preguntas y respuestas, los diputados
descubrieron otra posible irregularidad.
Los fertilizantes son una donación de
Japón. La Secretaría
Técnica de Financiamiento Externo
(SETEFE) es el ente encargado de repartir el
producto.
Pero como se trata de un "donativo", el
ingreso y distribución debe contar con la
aprobación de los diputados.
Hasta ahora, ellos no recuerdan haber emitido
dicha autorización, sin embargo, los
fertilizantes ya estaban siendo vendidos a
través de la Bolsa de Productos
Agropecuarios de El Salvador (BOLPROES).