Rolando
por ahí
La oferta de Sao
Paulo
A la caída del Muro de
Berlín y la desintegración de la
Unión Soviética, Fidel Castro
--mediante los oficios del sindicalista
brasileño, Luis Ignacio (Lula) Da
Silva-- convocó en Sao Paulo, en julio de
1990, a una reunión de emergencia de las
izquierdas políticas y guerrilleras de
Latinoamérica que, desde entonces
tomó el nombre de Foro de Sao
Paulo.
- Por Rolando
Monterrosa
- rolando@elsalvador.com
Con su bandera revolucionaria hecha jirones,
ausente ya el abundante financiamiento del que
gozaron durante los años Setenta y
Ochenta, los integrantes del Foro -entre ellos
el FMLN- se apresuraron a diseñar las
estrategias y a trazar los lineamientos que les
exigía la nueva situación
geopolítica.
Al Foro concurren diversas tendencias de la
izquierda que no siempre están de acuerdo
en los planteamientos que ahí se
ventilan. Coinciden, sin embargo, en uno de sus
objetivos, cual es la toma del poder. Difieren
sólo en la metodología que cada
uno propone para alcanzarlo. Así, los hay
que pretenden llegar a él mediante las
armas, como las FARC colombianas, y los que ya
lo lograron por la vía del voto, como
Hugo Chávez, en Venezuela. Entre estos
extremos existe un amplio abanico de posiciones
intermedias.
Pero hasta el momento lo que el Foro ha dado
como fruto visible es el reiterado discurso
populista de ex-guerrilleros convertidos en
políticos, el activismo de sindicatos que
asedian a las maquiladoras y otras fuentes de
trabajo; el de ONGs de ecologistas radicales que
se oponen a la instalación de nuevas
industrias y a la ejecución de obras
gubernamentales; un feminismo anti-machista que
como novedad trata de cambiar la grafía
de género con la "@" intercalada a
"niñ@s", así como otros
movimientos de simple y sistemática
oposición a practicamente todo. Pero,
¿dónde están las propuestas
para encarar los retos que enfrenta
Latinoamérica en el nuevo milenio?
De entrada, la primera consigna emanada del
Foro fue la de arremeter en contra del modelo
económico neoliberal, aun cuando sus
miembros se pronuncian por el combate a la
pobreza mediante la generación de empleo,
el desarrollo del mercado interno y otras
medidas que no llegan a explicar cómo
serán realizadas.
En El Salvador acabamos de ser espectadores
del contrasentido de un miembro del Foro, el
FMLN, que el uno de mayo salió a destruir
la propiedad pública y privada y a
promover el desorden y la amenaza callejera, que
es la peor forma de incentivar las inversiones y
abrir nuevas fuentes de trabajo. ¿Es esa la
oferta que el Foro de Sao Paulo propone para
acceder al poder?