San Mauricio de
Jocoro
El exaliancista Nelson Saúl
Mauricio consiguió los tres goles con los
que el Jocoro clasificó a la final de la
Liga de Ascenso.
Oscar
Guerra
El
Jocoro sabía que se jugaba la vida en el
partido de ayer contra la Universidad Gerdado
Barrios(UGB). Por ello, salió obligado al
triunfo, que consiguió al son de 3-1, con
tres tantos de Nelson Saúl Mauricio, que
combinados con la derrota del Once Lobos, le dio
el pase a la final de la Liga de Ascenso.
Si bien las condiciones del terreno de juego
en la cancha del UGB, en San Rafael Oriente, no
son las mejores, los equipos brindaron un
espectáculo decente para los cerca de 400
aficionados que llegaron pues no escondieron
nada.
Los locales obtuvieron un ligero dominio
sobre el Jocoro, pero no pudieron concretizar en
las oportunidades que crearon, por un lado por
la buena intervención del meta Miguel
Matamoros, o porque los delanteros mandaron
fuera los tiros.
Poco a poco, los de Jocoro equilibraron las
acciones, recuperando la pelota en el mediocampo
y buscando las intervenciones de Mauricio. En el
'33, el goleador apareció con un disparo
de media vuelta con la piernz izquierda que se
coló para darle la ventaja. El camino a
la final comenzó a ensancharse para los
visitantes.
Entusiasmado con la diferencia, Jocoro
siguió insistiendo con las incursiones
hasta que en el '38 consiguió el 2-0 con
un penalti ejecutado de nuevo por Mauricio.
Mientras esto sucedía, en Sonsonate
caía el Once Lobos con el mismo marcador.
Hasta antes de esta fecha, ambos equipos
empataban el primer lugar del Grupo 1 con quince
unidades.
Segundo tiempo
El UGB no estaba dispuesto a perder en su
casa. Recuperado de la impresión
comenzó a carburar mejor, animado por el
planteo mandado por Rubén Alonso,
técnico de Jocoro, que replegó a
su equipo a la defensa, dejando solo a Mauricio
para que se las arreglara con los dos zagueros
encargados de marcarlo.
A medida pasaban los minutos, el asedio local
se hacía sentir. En el '69, y tras el
cobro de una falta desde la banda derecha, el
volante del UGB, Elmer Aparicio,
consiguió el gol del descuento tras
acomodar la pelota y fusilar a placer a
Matamoros. Los jugadores del Jocoro reclamaron
una supuesta mano, pero Neftalí Recinos,
árbitro central, desestimó los
alegatos.
El descuento hizo volver a la vida al Jocoro,
que salió del amontonamiento en la parte
de atrás y comenzó a poblar la
mitad del terreno, además de mandar otro
delantero para que reforzara a Mauricio.
En una de las llegadas vino otro penalti,
cometido sobre Manuel Romero. Mauricio lo hizo
efectivo al '74 y cerró una magistral
actuación para llevar a su equipo a
pelear por una plaza para la Liga de privilegio
del balompié salvadoreño.
"Dios me ha dado demasiado":
Alonso
El entrenador del Jocoro, Rubén
Alonso, atribuyó a la mano divina su
llegada a la final.
El uruguayo Rubén Alonso,
técnico del Jocoro, no pudo contener las
lágrimas al hablar con El Diario de Hoy
después de finalizado el partido contra
el UGB, que le valió el pase a la final
de la Liga de Ascenso.
"Dios premió nuestro trabajo, a veces
pienso que Dios me ha dado demasiado. Quiero
dedicar este triunfo a mi madre que murió
hace un año", dijo el estratega, mientras
sus ojos se enrojecían y su voz se
entrecortaba.
Alonso no es extraño a estas
situaciones. Según sus propias palabras,
esta final será su tercera como
entrenador de Liga de Ascenso. Asimismo,
afirmó no tener un rival favorito para
enfrentar en la final.
"Cualquiera que sea, nosotros tenemos que
hacer bien nuestro trabajo sin pensar a quien
vamos a tener enfrente", afirmó. Jocoro
disputará la final contra el vencedor de
la serie Isidro Metapán-Chalatenango, que
terminaron empatados en puntos en el Grupo
2.