País cierra
ingreso a importación
láctea
Según la normativa nacional,
está prohibido comercializar leche fluida
que provenga de la reconstitución de la
leche en polvo. Las plantas lácteas
involucradas en esa práctica
también tienen denegado el derecho a
comercializar. Ante la inseguridad de las
importaciones hondureñas, El Salvador
restringe el acceso a los
lácteos.
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Desde
hoy, y por tiempo indefinido, las importaciones
de lácteos procedentes de Honduras
están suspendidas. No podrán
ingresar a El Salvador por ninguna frontera.
De acuerdo con el Gobierno, la medida no
constituye una represalia al hecho de que
Honduras cerró sus fronteras a los
productos avícolas locales.
Con esa medida se atiende una denuncia de los
productores de leche del país, quienes,
con pruebas en mano, demostraron que una empresa
hondureña reconvierte leche en polvo en
fluida.
Tras insistir en que el tema avícola
no tiene relación directa con el problema
lácteo, el ministro de Economía,
Miguel Ernesto Lacayo, anunció que "la
medida se adopta por los problemas de
incumplimiento en las normas fitosanitarias de
parte de algunos productores de lácteos
hondureños. La prohibición es en
función de que no ingresen los
lácteos y violen una normativa (nacional
con el mismo valor internacional)".
Los fundamentos
La reacción del Gobierno se fundamenta
en que la Asociación de Productores de
Leche de El Salvador (Proleche) presentó,
como prueba, un informe de inspección de
la hondureña Secretaría de
Agricultura y Ganadería (SAG),
especialmente del Servicio Nacional de Sanidad
Agropecuaria (Senasa). El informe cita que la
empresa Lácteos de Honduras S.A.
(Lacthosa), división Sula, reconstituye
leche en polvo y la comercia como leche
fluida.
Esa práctica es prohibida por la Ley
de Producción Higiénica de la
Leche, que en su Artículo 21 cita que "se
prohíbe la importación de leche
fluida con fines de comercialización que
provenga de la reconstitución o
recombinación de la leche en polvo,
así también se prohíbe la
importación de leche fluida de plantas
que en sus operaciones procesen leche fluida
para comercializarla como tal y que provenga de
la reconstitución o recombinación
de la leche en polvo".
Para El Salvador, el cierre a las
importaciones lácteas hondureñas
no debe interpretarse como una represalia.
"Sencillamente, vamos a actuar en función
que hay un problema con los lácteos y
vamos a proceder a parar esos productos que no
cumplen con las normas", enfatizó
Lacayo.
Inspección
Pero aun cuando las pruebas presentadas por
Proleche son avaladas por las autoridades
hondureñas, en el sentido de que
reconocen que LactHosa, división Sula,
procesa 250 mil litros de leche, entre fresca y
reconstituida, el Gobierno salvadoreño
planea inspeccionar las plantas lácteas
del país vecino.
La misión será realizada por la
Dirección de Sanidad Vegetal y Animal
(DGSVA), dependencia del Ministerio de
Agricultura y Ganadería (MAG). "Las
inspecciones están programadas para esta
semana", anunció ayer el ministro de
dicha cartera, Salvador Urrutia Loucel.
Con la verificación en las plantas,
"se precisará si cumple o no con nuestras
normas. Mientras no tengamos esa certeza, es
necesario cerrar la frontera a este tipo de
productos", mencionó Lacayo, tras
explicar que, para reanudar las importaciones,
será necesario tener los resultados de la
inspección.
Tanto Lacayo como Urrutia recalcaron que las
acciones del Gobierno en el tema de
lácteos se enfocan a no permitir el
incumplimiento de la ley nacional, y que si bien
ocurren de forma simultánea con el
problema avícola, la preocupación
del Gobierno es "proteger al consumidor
salvadoreño". Para ofrecer la certeza en
lo que se consume, será necesario
inspeccionar las plantas de producción
hondureñas.
Lacayo opina que el cierre a las
importaciones de lácteos no es una medida
sorpresiva, porque en Honduras ya tienen
conocimiento del problema lácteo.
"Casualmente, suceden los hechos en la misma
semana y coinciden con el avícola, pero
como son un punto y aparte, se espera una
reacción inteligente de Honduras para
solventar los impasses comerciales.