Suizos
advierten peligro
Colón,
bajo la amenaza de deslaves e
inundaciones
La Agencia Suiza de Cooperación
(COSUDE) también diseñó el
plan para mitigar los riesgos a que se
enfrentaría el municipio de Colón,
en La Libertad
- Carlos
Torres Lemus
- El Diario
de Hoy
Las
próximas lluvias provocarían
graves problemas de deslaves e inundaciones en
diez microcuencas del municipio de Colón,
La Libertad, de acuerdo con estudios realizados
por la agencia Suiza para la Cooperación
y el Desarrollo (COSUDE).
El geólogo Federico Castellanos dijo
que en la investigación inicial se
evaluó la condición actual del
municipio, las amenazas, así como las
medidas de mitigación de riesgos que se
deben tomar y las acciones que asumiría
la comunidad para enfrentarlas.
En la presentación de los primeros
resultados, el geólogo Armando Cristales
manifestó que en el municipio se ha
contabilizado un total de diez microcuencas o
quebradas, identificadas como Casa Blanca, La
Periquera, Quezaltepec, San Luis, El Pino, El
Astillero, Las Marías, San Antonio y Mala
Cara.
En la investigación de campo se
comprobó que enormes taludes de tierra
amenazan a esas microcuencas, las que
están severamente dañadas por
grietas de diferentes tamaños y
profundidades en partes altas.
A eso le llaman "parteaguas".
Este es un efecto de grietas y hundimientos
que se produce en la crestas de las colinas o
cordilleras cuando ocurren movimientos bruscos
de tierra.
Los "parteaguas" se han observado en los
alrededores de las microcuencas, en especial en
lugares donde existen comunidades habitadas,
como es el caso de la comunidad Casa Blanca, en
Colón.
Ante eso, las lluvias &emdash;como
también se estima en otros lugares del
país&emdash; podrían poner en
peligro vidas y bienes, porque el agua que caiga
en esas microcuencas arrastraría grandes
cantidades de lodo al sumarse con tierras
inestables.
En el estudio se enumeran los diferentes
desprendimientos de tierra en las proximidades
de las microcuencas. En algunos de los casos se
calcula la cantidad de tierra derrumbada la que,
al sumarse al agua, pondría en aprietos a
pobladores.
Tal es el caso de la microcuenca de El
Astillero. Se estima que allí hubo un
desprendimiento de 1,800 metros cúbicos
de tierra, que ha obstruido el paso del agua de
la quebrada; sin embargo, en los estudios
hechos, aún no hay indicios de agua
estancada en el lugar.
La amenaza de peligro y riesgo es para las
personas que transiten en estos lugares durante
el invierno. Se incluyen los colonos o
cortadores de café que hagan uso de las
veredas y laderas. Una "colada" de lodo
podría sepultarlos, alegó el
geólogo.
Frente al balneario Los Chorros hay otro
desprendimiento de tierra que también
provocó otro bloqueo del río
abastecido de tres quebradas.
En la primera investigación se pudo
determinar, además, el peligro inminente
en el desprendimiento que ocurrió en la
calle a Comasagua, cerca de la finca San Luis.
Se dice que Las "coladas" de lodo provocadas por
las lluvias podrían llegar hasta la
carretera Interamericana.
No obstante la vulnerabilidad a la que
está expuesto el terreno por las lluvias,
también se han propuesto recomendaciones
y otras acciones para salvar todas las vidas que
se encuentren en peligro.
El alcalde municipal Guillermo Huezo dijo que
existen sitios que se podrían habilitar
como centros de resguardos para damnificados,
pero lo más importante es que la
comunidad pueda conocer la situación de
su colonia, cantón o caserío, y
poder actuar en caso de emergencia.
El próximo 2 y 3 de mayo, el estudio
completo de la agencia Suiza será
entregado a los representantes de ocho
comunidades que podrían ser afectadas por
las inundaciones, para así buscar y
promover alternativas de prevención.