Crece tensión
con Honduras
El Salvador decidió prohibir, desde
hoy, el ingreso de los productos lácteos
de ese país como reacción al hecho
de que, desde hace 24 días, Honduras
cerró las puertas a los productos
avícolas locales.
El Diario de
Hoy
El
anuncio de Honduras de acusar a El Salvador ante
la Organización Mundial de Comercio
(OMC), si adopta, desde hoy, represalias
comerciales, presupone que la tensión
entre ambos países crecerá a
niveles insospechados.
Luego de 24 días de no poder vender en
Honduras productos avícolas, El Salvador
cerrará hoy el paso a los lácteos
hondureños, como represalia a la medida
adoptada por el país vecino.
Ante eso, Honduras anunció el
sábado que acusará a este
país, ante la OMC y ante la
Secretaría de Integración
Económica Centroamericana (SIECA), de
tomar represalias injustificadas.
Este último anuncio lo hizo el
viceministro de Agricultura de esa
nación, Miguel Angel Bonilla.
Decisión local
El ministro de Economía
salvadoreño, Miguel Lacayo, dijo a El
Diario de Hoy que prohibirán el ingreso
de algunos productos lácteos, porque
Honduras incumple algunas normas
fitosanitarias.
Aunque en ningún momento
expresó que se trata de una represalia
comercial, Lacayo explicó que con esa
decisión se trata de proteger a
consumidores salvadoreños (ver
información en página tres).
Aunque no ha intervenido, algunos estiman que
el conflicto ha llegado a tal nivel que
deberá intervenir el presidente Francisco
Flores para lograr un entendimiento del
más alto nivel entre los dos
países.
Honduras cerró las puertas a los
productos avícolas salvadoreños de
una forma extraña.
Lo hizo cuando se acercaba la Semana Santa.
Reconoció que sus granjas tienen
influenza aviar, pero tomaron el camino de
cerrar las fronteras, porque, &emdash;aseguran
sin confirmarlo&emdash;, que aquí existe
esa enfermedad viral que afecta a los pollos,
aunque no a los humanos.
El periódico La Prensa de Honduras
cita que la Asociación de Avicultores
(AVES) y de Productores de Leche de El Salvador
(Proleche) han presionado al Gobierno
salvadoreño para que suspenda el ingreso
de productos lácteos y agropecuarios
provenientes de Honduras, en respuesta a la
medida adoptada por el gobierno
hondureño.
Desde que cerró sus fronteras,
Honduras estableció un cordón
sanitario en cinco de sus provincias
fronterizas: Lempira e Intibucá, al
oeste; La Paz, en la región central, y
Valle y Choluteca, al sur.
Justificación
El Subsecretario de Agricultura
hondureño expuso que la medida fue
adoptada por el Gobierno hondureño para
proteger su patrimonio agropecuario, ya que
dicha enfermedad podría provocar
cuantiosos daños y pérdidas
económicas a la actividad avícola,
y aclaró que no se trata de medidas para
afectar a El Salvador.
Enfatizó que las acciones se han
tomado sobre bases técnicas y con el fin
de proteger la producción avícola,
dado que se ha identificado plenamente que en El
Salvador hay presencia de la influenza aviar, y
"nosotros estamos obligados a proteger nuestro
patrimonio".
"Nuestra actividad avícola
resultará gravemente dañada si El
Salvador no controla la influenza aviar en su
territorio", declaró Bonilla tras
asegurar que "la medida no es para afectar a El
Salvador, es para proteger las granjas
hondureñas".
El ministro de Agricultura, Guillermo
Alvarado Downing, viajó a El Salvador el
pasado 10 de abril, para tratar la
problemática y discutir algunos aspectos
técnicos con su homólogo Salvador
Urrutia Loucel. Como resultado, se acordó
que una misión hondureña
visitaría El Salvador para comprobar que
las granjas avícolas exportadoras
están libres de la enfermedad.
Bonilla opina que este problema se debe
seguirse discutiendo en las instancias
correspondientes, pero, de haber medidas
comerciales, le corresponderá actuar al
Ministerio de Industria y Comercio.
Honduras está dispuesta a permitir el
ingreso de los productos avícolas cuando
la Organización Internacional Regional de
Sanidad Agropecuaria (Oirsa) declare a El
Salvador libre de la influenza aviar.
"Una vez constatado eso, el producto de ellos
(El Salvador) podrá ingresar libremente a
nuestro país (Honduras), pero tomando
nosotros todas las precauciones y las normativas
que están vigentes y que se deben aplicar
cuando se identifican problemas de esta
naturaleza", dijo el personero.
Guillermo
Cruz, director ejecutivo de OIRSA en Honduras
manifestó que "se mantiene un estricto
control para evitar el ingreso a Honduras de la
influenza aviar que hay en El Salvador... y los
dos países deben abstenerse de
comercializar productos avícolas".
El gobierno proyecta matar pronto unas 8.000
aves que aisló hace 22 días, en 25
kilómetros cuadrados, entre las
comunidades de Colomoncagua y Santa Elena, en la
frontera con El Salvador.
El gobierno estableció en diciembre
otra barrera sanitaria con Guatemala, donde hubo
casos de la influenza.
Impacto
Las autoridades realizaron frecuentes
verificaciones en abril en la zona fronteriza
con El Salvador. La labor continuará
entre mayo y junio.
Se estima que la restricción comercial
representa para los exportadores
salvadoreños una pérdida de
400.000 dólares mensuales, sólo
por la venta de huevos al mercado
hondureño.
Los consumidores del país vecino
también están sufriendo, ya que el
desabastecimiento de productos avícolas
ha elevado los precios.
Honduras representa el 80% del mercado
potencial de El Salvador, que obtiene alrededor
de 1.6 millones de dólares mensuales en
la exportación de productos
avícolas.