No todo
ha llegado a los damnificados
Reconstrucción
temporal en la recta final
Asegurar un techo provisional a las
familias que aún no tienen donde pasar
las lluvias es el mayor reto del Gobierno. La
voluntad es grande; falta que permita construir
unas 190 mil casas aún pendientes.
- María
T. Pérez Ramos
- El Diario
de Hoy
El
Gobierno anunció, ayer, la segunda fase
del plan de reconstrucción nacional, cuyo
fin es atender la necesidad de techo para unas
190 mil familias damnificadas por los terremotos
del 13 de enero y de febrero que aún
viven en malas condiciones.
De los 151 municipios dañados por los
temblores, 98 aún no han recibido la
ayuda para levantar viviendas temporales, de
acuerdo con el informe presentado ayer por el
Fondo de Inversión Social para el
Desarrollo Local (FISDL).
Para las familias que aún no tienen
techo, la lluvia se ha convertido en su peor
enemiga. El reto del gobierno central y las
alcaldías es proveer de vivienda lo
más pronto posible, señalaron los
titulares del Viceministerio de Vivienda,
Ministerio de Obras Públicas y del
FISDL.
El presidente del FISDL, Miguel Ángel
Simán, se refirió a la
inversión realizada por el gobierno.
Sólo en la remoción de derrumbes y
escombros se han gastado 3.9 millones de
dólares, equivalentes a 34.13 millones de
colones.
Hasta hoy, de acuerdo con el informe, se han
invertido 25 millones de colones para la
construcción de 100 mil viviendas
temporales.
Unas 160 mil familias han logrado tener una
vivienda provisional gracias a la ayuda de
iglesias, Fuerza Armada, así como
organismos internacionales y locales, dijo el
presidente del FISDL.
La red vial
Mientras tanto, el Ministro de Obras
Públicas, José Ángel
Quirós, señaló que algunas
carreteras, como la de Los Chorros, son
más urgentes de reparar.
Por lo menos, en dos meses, la empresa
constructora podría entregar la obra,
dijo el funcionario, al tiempo de detallar que
se han invertido unos 12.3 millones de
colones.
Seis kilómetros de la carretera a Los
Chorros se han convertido en una amenaza tanto
para automovilistas como para residentes en la
orilla de esa vía.
Sólo en San Salvador, Obras
Públicas realiza trabajos en 562
kilómetros; La Libertad, 239; Santa Ana,
9.2; La Paz, 92.4, Sonsonate, 98.1, y
Ahuachapán, 54.5 kilómetros.
El viceministro de Vivienda, César
Alvarado, anunció la construcción
de zonas conocidas como asentamientos humanos
(NAOS) con el fin de que los afectados tengan
acceso a terrenos y lotes.
El primer paso para establecer este tipo de
convivencia es la adquisición de terrenos
que puedan ser legalizados para que las familias
tengan un espacio propio donde construyan su
casa definitiva.
Existen 99 proyectos para 31 mil 47 familias
no propietarias; 35 proyectos iniciados para
beneficiar a 7 mil 815 familias en 30
municipios.
El Estado también donó terrenos
valorados en 3.7 millones de dólares y la
inversión para la compra de terrenos
asciende a 2.5 millones.
Hay problemas
Las alcaldías deben buscar sitios o
lotificaciones para que los damnificados que
aún se encuentran en albergues tengan un
sitio donde hacer sus viviendas.
En el caso de Nueva San Salvador, el problema
es que aún hay 350 familias en el
albergue de El Polideportivo. La Alcaldía
aún no encuentra un sitio seguro para
ellas.
El Gobierno prometió ayer que
buscará un sitio seguro para las familias
antes de la entrada del invierno.
La agilización en la entrega del
material de construcción en algunas
alcaldías, como en Huizúcar y
Nueva San Salvador, fue adjudicado a la escasez
de éste en el mercado local.
Asimismo, los proveedores no despacharon todo
de forma simultánea, por ello es que, en
algunos casos, llegaron los clavos, pero no la
madera o viceversa.
Las instituciones del Estado buscan ganar
tiempo y que el invierno no se convierta en una
tragedia más para las golpeadas familias
damnificadas por los terremotos.