Julio
impresionante
El cantante español ofreció,
durante dos horas de concierto, lo mejor de su
repertorio al público
salvadoreño
- Janet
Cienfuegos O.
- El Diario
de Hoy
La
vida podrá seguir igual, pero el
espectáculo de Julio ha tenido un
desarrollo que, al igual que los buenos vinos,
con el tiempo se ha hecho mejor.
El show estuvo respaldado por un inmenso
escenario que en su fondo simulaba una hermosa
calle española, complementado por siete
músicos de primera, tres coristas y una
pareja de bailarines de tango que hicieron de la
noche una velada sinigual.
A las 9:05 y con las notas de su "Canto a
Galicia", el español más famoso de
todos los tiempos dio inicio a su concierto en
favor de los damnificados por los pasados
terremotos.
La gala fue presenciada en primera
línea por el propio Presidente Flores y
su esposa, a quien el español no
dejó de llamar "Mi presidenta".
Con este show, el cantante hizo realidad su
deseo de cantar por una causa benéfica en
algún país centroamericano, deseo
que hizo manifiesto en la presentación de
su disco "Noche de cuatro lunas" el año
pasado en Costa Rica.
Impecable
Pocos espectáculos han sido tan
perfectos como el de Julio Iglesias. La gente
respondió con su presencia y en
agradecimiento, y como es su costumbre, el
español se entregó en alma y
corazón, en dos horas de concierto que no
tuvieron un solo error.
En una de sus tantas charlas con el
público, Iglesias manifestó su
alegría por volver a una tierra tan
querida para él, después de 27
años de ausencia y compartió
algunas de las imágenes que le quedaron
grabadas luego de su recorrido el sábado
por algunas de las zonas de desastre.
Luego de eso, las luces se ponen tenues y
aparece el famoso tango "A media luz",
acompañado de una pareja de baile que
hace de la pieza, todo un deleite visual.
A éste le suceden temas de su nueva
producción musical, intercalados con
otros tan emblemáticos como "La
carretera", "Momentos", "Abrázame",
"Hey", "Crazy" y "De niña a mujer". El
público le acompaña en casi todas
sus interpretaciones, porque todas las
interpretaciones de Julio Iglesias son material
conocido en este país.
Sus clásicos "Manuela", "Me
olvidé de vivir" y un tema dedicado al
famoso tenor Enrico Caruso e interpretada en
italiano hacen continuar con el show.
En este punto, el artista hace referencia a
la inmensa ayuda otorgada por su España
natal a partir de los terremotos y agrega que su
concierto es parte de ella. El público le
ovaciona como muestra de agradecimiento.
Arriba del escenario, este gran señor
de la canción se convierte en
protagonista impecable del espectáculo,
pero aprovecha cada oportunidad posible para
permitir a quienes le acompañan en escena
para destacar según su especialidad.
"Sabor a mi", "Noche de ronda", "La vida
sigue igual" -que dedica a esos millares de
salvadoreños que viven en el extranjero-
"A veces tú, a veces yo", "El amor" y
tantas otras piezas que conforman el repertorio
de este hombre que tiene varios récords a
lo largo de su carrera musical. Canciones en
francés, inglés o italiano, el
español se pasa a ellas demostrando que
la música es una sola y él es un
extraordinario conocedor de la misma.
Cuando faltan unos pocos minutos para las
11:00 y el show parece llegar a su fin, Julio
regala al público algunos otros temas:
"Por el amor de una mujer", "Unforgettable" y
otros como "La vida sigue igual" que canta por
segunda vez, "Manuela" y "Río
rebelde".... Y aunque entre las miles de voces
que alli se encuentran se escucha pedir a gritos
algunos de los temas que a esas alturas no ha
interpretado, el concierto ha llegado a su
fin... El público le ovaciona, de pie,
poniendo en evidencia el inmenso cariño
que a pesar de la ausencia permanece, y
obligando al cantante a despedirse bajo la
promesa de volver...