Los
Chorros
Cerrar la calle de Los Chorros es como
aislar el occidente del país. Para los
conductores, circular por vías alternas
es una tortura
El Diario de
Hoy
Patéticas.
Las vías alternas hacia el occidente del
país dan tristeza. El pésimo
estado en que se encuentran y la presencia de
delincuentes acechándolas son los
factores decisivos a la hora de elegir por
cuál circular.
Y es que las opciones para los motoristas son
nulas. La Panamericana ofrece nueve
kilómetros de riesgos latentes, y las
otras se recorren por necesidad.
Pese a que el tránsito por Los Chorros
está limitado, los salvadoreños
prefieren mil veces exponerse a derrumbes e
inundaciones que viajar por las otras rutas.
Entre las alternativas están: la calle
Apopa-Quezaltepeque; la carretera El Litoral,
que conecta con Sonsonate; la calle rural que
inicia en Santa Tecla, cruza San Juan los
Planes, en El Boquerón, y termina en el
cantón San Felipe, en Quezaltepeque, y
Sitio del Niño hacia Quezaltepeque.
La primera de las rutas alternas es la
más utilizada. Debido a la gran cantidad
de vehículos que circula por allí
desde el 13 de enero, el pavimento ha sufrido
daños mayores; el asfalto está
lleno de grietas, trozos levantados y hoyos de
grandes dimensiones. Ir a occidente por esa
vía obligaba a los conductores a realizar
un viaje largo, lento, caluroso y pesado.
Hace aproximadamente dos semanas, el
Ministerio de Obras Públicas (MOP)
informó del inicio de obras de
mantenimiento en esa calle. Por hoy, sólo
el agujero más grande ha sido rellenado,
los pequeños continúan creciendo.
Un bache de grandes dimensiones se formó
entre el cementerio de Chanmico y el inicio de
El Playón.
Los conductores esperan que la empresa
asignada por el MOP lleve a cabo la
reparación de dicha arteria antes de que
el invierno se agudice y cause problemas
serios.
Banquete de ladrones
El tramo de la carretera que cruza desde El
Puerto de La Libertad hasta Sonsonate representa
la segundo mejor opción para los
conductores. La calle está en buenas
condiciones, pero ofrece otros peligros.
La carretera el Litoral, entre La Libertad y
Sonsonate, es una vía llena de curvas y
túneles. La arteria ha sido utilizada por
años por los conductores de
vehículos pesados que circulan con
mercadería hacia otros países del
istmo centroamericano. Esta situación la
convirtió en la predilecta de las bandas
de asaltantes.
Los robafurgones establecían puntos de
asalto donde querían. Las condiciones
para hacerlo eran óptimas hasta que los
conductores optaron por no circular. La calle,
desde entonces, permanece desolada.
Por lo tanto, hacer un viaje por esa ruta
implica la posibilidad de ser asaltado. No
obstante, la necesidad obliga.
Ante las denuncias de los motoristas de
vehículos pesados, la Policía,
junto con la Fuerza Armada, organizó
patrullajes. Los Grupos de Tarea Conjunta (GTC)
recorrían la vía. La presencia de
las autoridades contribuyó a disminuir
los índices de robos, pero la
delincuencia continúo con su trabajo. Los
conductores esperan que los patrullajes se
refuercen mientras la Panamericana es
reparada.
Las
otras dos
La ruta del Sitio del Niño, en San
Juan Opico, hacia Quezaltepeque da miedo.
Así lo expresaron buseros y microbuseros
que circulan por allí. Vidal Cortez, de
la Ruta 165, cree que para la época
lluviosa los dos carriles que conforman la
arteria se congestionarán aún
más que en el verano. Ellos lamentaron el
mal estado de la calle y consideran que los
trabajos de mantenimiento sólo cumplen
una función cosmética. "...el MOP
sólo cubre los hoyos...", recalcó
Cortez.
Fuentes de esa dependencia de estado
anunciaron que la empresa Equipos de
Construcción ya inició los
trabajos de reparación y mantenimiento de
esa ruta alterna.
La calle que atravesará el
Boquerón aún se encuentra en
construcción. Serán cuatro
carriles y se ha programado habilitarla para
julio de este año.
El ministro José Angel Quirós
afirmó, en conferencia de prensa, antes
del segundo terremoto de este año, que se
necesitaban al menos tres meses para abrir esa
ruta. El Ing. José René
Gómez Menjívar, de la Unidad
Coordinadora de Proyectos del MOP, dijo que se
tardarán el doble de tiempo.
Ante tal panorama, los conductores que viajen
al occidente del país, deberán
llenarse de coraje, paciencia y valor para
atravesar cualquiera de las rutas hacia esa
región.
Las rutas alternas no satisfacen las
expectativas de los conductores
Así opinaron
- "...yo pregunto dónde está
Obras Públicas. Desde hace varios
días no se observan cuadrillas
trabajando...esta calle está llena de
hoyos e irregularidades en el asfalto. Todo esto
daña las llantas y las hojas de
suspensión...". Microbusero Roberto
Hernández, al referirse a la calle
alterna Sitio del Niño-Quezaltepeque.
- "...a diario abordo en el cantón El
Progreso, en El Boquerón, el bus que
lleva Santa Tecla. La mayoría de buses
tienen huellas de los ataques delincuenciales...
los ladrones salen inesperadamente de los
cafetales...". Juan José Ramírez,
al respecto de la ruta alterna que se construye
en El Boquerón.
- "...recuerdo que en 1966 la carretera que
cruza El Playón (cerca del
autódromo El Jabalí) era un camino
vecinal. Desde entonces se oyen rumores de su
reparación y ampliación... creo
que todo se quedó en rumor". Ernesto
Arévalo, conductor particular.
Les llamamos
El objetivo de este rotativo era ofrecer a
los conductores una información completa
sobre la zona de Los Chorros, la cual es clave
para la comunicación
interdepartamental.
Para tal fin se consultó a varias
instituciones sobre la riqueza hídrica
del área. Sin embargo, nada se
obtuvo.
Entre las instituciones consultadas que no
atendieron están: la
Administración Nacional de Acueductos y
Alcantarillados (ANDA), Ministerio de Medio
Ambiente; División de Minas e
Hidrocarburos, del Ministerio de
Economía; Alcaldía de Nueva San
Salvador y Cámara Salvadoreña de
la Construcción.
En casi todas las entidades, los empleados
consultados prometieron llamar o averiguar y
luego ofrecieron excusas o evadieron las
llamadas.
Hoy, la interrogante de los periodistas es:
¿Qué hay de malo en querer conocer
el estudio hídrico de la zona?