- Voz de
alerta
- Derechos sexuales y
reproductivos
- Julia
Regina de Cardenal*
En
Iberoamérica, intereses ajenos a nuestras
culturas, mediante ataques directos a la unidad
de la familia y el respeto de la vida, promueven
supuestos derechos y políticas que
atentan contra la dignidad de la persona y de la
familia. Al comparar las denuncias de los
países hermanos, vemos que las
estrategias utilizadas son las mismas. Estas no
respetan los ordenamientos legales vigentes de
nuestros países, por tanto, violan la
soberanía nacional de cada uno de
ellos.
Tratar de transformar el lenguaje con
terminología nueva y difundir verdades a
medias es parte del plan. Términos nuevos
como "Derechos Sexuales y Reproductivos", entre
los más peligrosos, fueron inventados en
1994 por International Planned Parenthood
Federation (IPPF) -Federación
Internacional de Planificación Familiar-.
Esta organización tiene filiales en todo
el mundo. En nuestro país, como en otros,
irónicamente se llama "Pro-familia". El
negocio de la IPPF es la venta indiscriminada de
anticonceptivos y los abortos en niñas y
mujeres.
Una de sus fundadoras, Margareth Sanger, dijo
que al introducir la mentalidad anticonceptiva
en un país, el aborto era el siguiente
paso a seguir. Al fallar el anticonceptivo, la
solución es el aborto. Al salir de sus
clínicas de aborto se les vende
más anticonceptivos y si vuelven a tener
otro embarazo pueden regresar a abortar otra
vez, volviéndose un negocio redondo. La
creación de estos nuevos derechos permite
a la IPPF promover el sexo libre, generando una
promiscuidad descontrolada y
facilitándoles la venta de sus
servicios.
Los "Derechos Sexuales y Reproductivos" han
sido introducidos a nuestros países por
medio de programas de Salud y Educación
ofreciendo servicios de "Salud Sexual y
Reproductiva" "confidencialmente" independiente
de la edad, estado civil o modelo familiar.
"Derechos Sexuales" son las "preferencias" u
"orientaciones" (también nuevos
términos) sexuales que se quieren
legitimar jurídicamente. Estos nunca han
sido reconocidos en las Conferencias
Internacionales de la ONU, por el peligro de que
cualquier tipo de desviación sexual puede
ser promovido como normal y aceptable,
incluyendo el incesto, la violación y la
pederastia entre otros. Los "Derechos
Reproductivos" incluyen la accesibilidad a
anticonceptivos, "anticoncepción de
emergencia" y aborto. La "Salud Reproductiva" no
tiene nada qué ver ni con "salud", pues
recomienda el uso de drogas dañinas a la
salud de la mujer, ni con "reproducción"
ya que el objetivo es evitar nacimientos.
La "Salud Sexual y Reproductiva" (SSR) es el
arma milagrosa que se propone para resolver
todos los problemas sociales: Para los embarazos
en adolescentes y el contagio de las
enfermedades de transmisión sexual, SSR,
no importa si en los países ricos estos
programas ya se han probado, han fracasado y
ahora se promueve la abstinencia, tal como
anunció hace unos días el
presidente Bush que haría en EE.UU.,
invirtiendo millones en programas de
abstinencia; para erradicar la violencia intra
familiar, SSR, aunque esto fomente el ver a la
mujer como un objeto para usar y desechar al
antojo del hombre, con tal que no salga
embarazada, todo está bien; para promover
la paternidad responsable, SSR, y si el
preservativo falla permitiendo un embarazo, el
hombre acusa a su pareja de infidelidad y la
abandona; para solucionar el problema de la
mortalidad materna, SSR, no se propone dar una
mejor atención prenatal sino
anticonceptivos; para situaciones de emergencia
o desastres naturales, SSR, para evitar que
nazcan más niños y mueran en otro
huracán o terremotos.
El UNFPA, después de los terremotos y
al ver las necesidades de agua, vivienda,
medicinas, víveres, etc., donó al
Misterio de Salud, unos "kits" de SSR, que
incluyen un arco iris de anticonceptivos, que no
ayudan en nada a solventar las necesidades de
nuestros hermanos. Muchos de estos
anticonceptivos no se utilizan en países
ricos por efectos secundarios graves en las
mujeres, pero aquí se los dan a mujeres
enfermas o mal nutridas. También incluyen
la "píldora anticonceptiva de emergencia"
o "pastilla del día después", la
cual es abortiva, violando con esto nuestras
leyes y el artículo primero de la
Constitución. Sólo falta que
propongan la SSR para solucionar el problema de
los secuestros.
La amenaza de organismos internacionales que,
aprovechándose de nuestras necesidades,
condicionan préstamos para
educación y salud a cambio de introducir
valores que no son propios del país, es
una realidad. No podemos quedarnos pasivos, es
nuestro deber defender nuestros valores morales
y principios cristianos. Esto lo podemos hacer
dentro de la familia, en el trabajo o con las
amistades, sin miedo a defender los derechos
reales, fomentando la unidad de la familia
tradicional, educando así, en una
sexualidad con identidad cultural.
La célula básica de la sociedad
es la familia fundada en el matrimonio, como la
unión voluntaria y permanente del hombre
y la mujer. Es el lugar donde el ser humano se
realiza plenamente y desde donde se impulsa el
verdadero desarrollo social de nuestros
pueblos.