Lunes 30 de abril de 2001


Voz de alerta
Derechos sexuales y reproductivos
Julia Regina de Cardenal*

En Iberoamérica, intereses ajenos a nuestras culturas, mediante ataques directos a la unidad de la familia y el respeto de la vida, promueven supuestos derechos y políticas que atentan contra la dignidad de la persona y de la familia. Al comparar las denuncias de los países hermanos, vemos que las estrategias utilizadas son las mismas. Estas no respetan los ordenamientos legales vigentes de nuestros países, por tanto, violan la soberanía nacional de cada uno de ellos.

Tratar de transformar el lenguaje con terminología nueva y difundir verdades a medias es parte del plan. Términos nuevos como "Derechos Sexuales y Reproductivos", entre los más peligrosos, fueron inventados en 1994 por International Planned Parenthood Federation (IPPF) -Federación Internacional de Planificación Familiar-. Esta organización tiene filiales en todo el mundo. En nuestro país, como en otros, irónicamente se llama "Pro-familia". El negocio de la IPPF es la venta indiscriminada de anticonceptivos y los abortos en niñas y mujeres.

Una de sus fundadoras, Margareth Sanger, dijo que al introducir la mentalidad anticonceptiva en un país, el aborto era el siguiente paso a seguir. Al fallar el anticonceptivo, la solución es el aborto. Al salir de sus clínicas de aborto se les vende más anticonceptivos y si vuelven a tener otro embarazo pueden regresar a abortar otra vez, volviéndose un negocio redondo. La creación de estos nuevos derechos permite a la IPPF promover el sexo libre, generando una promiscuidad descontrolada y facilitándoles la venta de sus servicios.

Los "Derechos Sexuales y Reproductivos" han sido introducidos a nuestros países por medio de programas de Salud y Educación ofreciendo servicios de "Salud Sexual y Reproductiva" "confidencialmente" independiente de la edad, estado civil o modelo familiar. "Derechos Sexuales" son las "preferencias" u "orientaciones" (también nuevos términos) sexuales que se quieren legitimar jurídicamente. Estos nunca han sido reconocidos en las Conferencias Internacionales de la ONU, por el peligro de que cualquier tipo de desviación sexual puede ser promovido como normal y aceptable, incluyendo el incesto, la violación y la pederastia entre otros. Los "Derechos Reproductivos" incluyen la accesibilidad a anticonceptivos, "anticoncepción de emergencia" y aborto. La "Salud Reproductiva" no tiene nada qué ver ni con "salud", pues recomienda el uso de drogas dañinas a la salud de la mujer, ni con "reproducción" ya que el objetivo es evitar nacimientos.

La "Salud Sexual y Reproductiva" (SSR) es el arma milagrosa que se propone para resolver todos los problemas sociales: Para los embarazos en adolescentes y el contagio de las enfermedades de transmisión sexual, SSR, no importa si en los países ricos estos programas ya se han probado, han fracasado y ahora se promueve la abstinencia, tal como anunció hace unos días el presidente Bush que haría en EE.UU., invirtiendo millones en programas de abstinencia; para erradicar la violencia intra familiar, SSR, aunque esto fomente el ver a la mujer como un objeto para usar y desechar al antojo del hombre, con tal que no salga embarazada, todo está bien; para promover la paternidad responsable, SSR, y si el preservativo falla permitiendo un embarazo, el hombre acusa a su pareja de infidelidad y la abandona; para solucionar el problema de la mortalidad materna, SSR, no se propone dar una mejor atención prenatal sino anticonceptivos; para situaciones de emergencia o desastres naturales, SSR, para evitar que nazcan más niños y mueran en otro huracán o terremotos.

El UNFPA, después de los terremotos y al ver las necesidades de agua, vivienda, medicinas, víveres, etc., donó al Misterio de Salud, unos "kits" de SSR, que incluyen un arco iris de anticonceptivos, que no ayudan en nada a solventar las necesidades de nuestros hermanos. Muchos de estos anticonceptivos no se utilizan en países ricos por efectos secundarios graves en las mujeres, pero aquí se los dan a mujeres enfermas o mal nutridas. También incluyen la "píldora anticonceptiva de emergencia" o "pastilla del día después", la cual es abortiva, violando con esto nuestras leyes y el artículo primero de la Constitución. Sólo falta que propongan la SSR para solucionar el problema de los secuestros.

La amenaza de organismos internacionales que, aprovechándose de nuestras necesidades, condicionan préstamos para educación y salud a cambio de introducir valores que no son propios del país, es una realidad. No podemos quedarnos pasivos, es nuestro deber defender nuestros valores morales y principios cristianos. Esto lo podemos hacer dentro de la familia, en el trabajo o con las amistades, sin miedo a defender los derechos reales, fomentando la unidad de la familia tradicional, educando así, en una sexualidad con identidad cultural.

La célula básica de la sociedad es la familia fundada en el matrimonio, como la unión voluntaria y permanente del hombre y la mujer. Es el lugar donde el ser humano se realiza plenamente y desde donde se impulsa el verdadero desarrollo social de nuestros pueblos.


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