APG mató al
mito
El equipo de la Academia de Pablo Gavidia
consiguió su primer campeonato de primera
división en el baloncesto masculino
venciendo al Denver en un partido
entretenido.
Oscar
Guerra
La
Academia de Pablo Gavidia(APG) dio la sorpresa
en la final del baloncesto masculino al derrotar
al favorito Denver, con marcador de 78-73, en
partido disputado el sábado en la cancha
principal del Gimnasio "Adolfo Pineda".
El triunfo de la APG tuvo mucho del aporte de
sus jugadores y otro tanto de los errores que
Denver cometió a lo largo de los cuarenta
minutos del partido, en especial durante el
segundo periodo.
Los excampeones comenzaron a todo vapor,
logrando tener, a mediados del cuarto, una
ventaja de nueve puntos, 20-11, sobre sus
rivales, que no encontraban la fórmula de
involucrar a sus jugadores laterales en la
dinámica.
Sin embargo, el Denver aflojó la
defensa, dando pie para que el APG carburara
mejor y remontara. Uno de los factores clave fue
que su jugador más alto, Julio
Mancía, llegó en su tarde, por lo
que su promedio de efectividad fue muy alto.
Mancía terminó el partido con 21
puntos en su cuenta personal.
Después de los primeros diez minutos,
el APG lideraba por un punto, 21-20. En el
inicio del segundo, las acciones fueron parejas,
con alternabilidad en el marcador.
Pero rozando los cuatro minutos vino el
repunte de los ganadores. Con el paso del
tiempo, las ventaja crecía, mientras que
los jugadores del Denver eran incapaces de crear
jugadas de ataque, y cuando lo lograban no
podían embocar ni en rompimiento o en
jugadas debajo del aro. Denver fue un rosario de
imprecisiones durante cinco minutos, lo que
permitió que sus rivales se fueran al
descanso adelante por una decena de ventaja.
Casi, pero no
Los quince minutos del intermedio fueron
valiosos para Vladimir Aguilar, entrenador del
Denver, ya que replanteó la estrategia,
en especial en la defensa. Durante el tercer
cuarto, las marcas dejaron de ser personales y
ejerció una zona, en la que los relevos
formaron parte fundamental para la
recuperación de tableros defensivos.
Ese planteamiento desconcentró al APG,
que vio su ventaja reducirse hasta tres puntos
en el final del tercer periodo, 54-51. Sumado a
esto, varios de los jugadores del APG recibieron
descanso y casi no tuvieron actividad en ese
tramo.
Con el plantel completo, el APG logró
abrir de nuevo la defensa de Denver, merced a un
triple de Salvador Bandek, que cambió el
panorama. Además, ambos equipos sufrieron
la expulsión de un jugador cada uno por
agresión. Por APG se fue Carlos Alas,
mientras que por Denver ahuecó Marden
Deleón.
El incidente pareció afectar
más a Denver, ya que volvió a
perder la brújula, que fue bien
aprovechado por sus oponentes para conseguir una
delantera que les valió un título
de campeones.