Baño en ruda
para Mika
Mika Hakkinen, de McLaren-Mercedes,
abandonó en la última vuelta,
mientras era líder del Gran Premio de
España, dejando su lugar a Michael
Schumacher. Montoya fue segundo.
Agencia
AP
Michael
Schumacher conquistó ayer el Gran Premio
Español de automovilismo, Mika Hakkinen
se lo perdió faltando una vuelta, y Juan
Pablo Montoya coronó su actuación
con un segundo puesto consagratorio.
El alemán Schumacher, de Ferrari,
ganó la carrera de Fórmula Uno
cuando el finlandés Mika Hakkinen, de
McLaren, que encabezaba las posiciones, tuvo que
abandonar a menos de una vuelta del final cuando
se le fundió el motor despidiendo humo.
Hakkinen tenía 42.5 segundos de
ventaja sobre Schumacher y parecía
encaminado a su cuarta victoria consecutiva en
este Gran Premio cuando fue presa del infortunio
a la mitad de la vuelta final. El
finlandés sugirió que se
trató de problemas de embrague, mientras
que Schumacher dijo: "lo siento mucho, mucho por
él".
Schumacher cubrió el trayecto de
307,323 kilómetros en 1h.31m.03.305s. Le
siguó el colombiano Montoya, de
Williams-BMW, a 40.738 segundos, y tercero fue
el canadiense Jacques Villeneuve de BAR a 49.626
s. del ganador.
Montoya terminó por primera vez en el
podio de los vencedores en su quinta carrera en
la F-1. Montoya, de 25 años, ex
campeón de CART y de las 400 de
Indianápolis, es el piloto que suscita
más entusiasmo desde el debut de
Schumacher hace una década, pero hasta
ahora no había tenido mucha suerte.
"Es para entusiasmarse", comentó
Montoya. "Las primeras cuatro carreras fueron
muy duras para mí, algunas competitivas y
otras no tanto. Aquí no esperaba estar en
el podio. Pero largué realmente bien,
pude conquistar posiciones y después
sólo tuve que apretar".
Schumacher encabeza las posiciones en el
campeonato mundial de conductores con 36 puntos,
seguido de Coulthard con 28, el brasileño
Rubens Barrichello de Ferrari (14) y su hermano
Ralf Schumacher (12).
Pobre McLaren
Coulthard tuvo problemas en la largada y se
vio obligado a partir en la retaguardia pese a
haberse clasificado en tercer lugar. Excepto por
el infortunio de Hakkinen en la última
vuelta, la carrera estuvo prácticamente
libre de problemas.
"Estoy muy decepcionado. No tanto triste como
decepcionado", dijo un desconsolado Hakkinen.
"No sé qué falló. Pensamos
que pudo haber sido el embrague o la
hidráulica, pero los ingenieros
todavía no están seguros".
El finlandés se alzó de hombros
al salir de su automóvil y saludó
a la multitud, que le respondió
calurosamente. Luego se fue al garaje de Mclaren
trepado a la máquina de Coulthard y al
llegar a los puestos recibió un abrazo de
Schumacher.
El alemán dijo que Hakkinen
mereció la victoria y dijo sentirlo mucho
por su colega.
"Los dos hicimos muy buena carrera, muy
interesante", agregó. "Verlo retirarse en
la última vuelta fue conmovedor.
Él había hecho todo bien. Lo
siento por él. Fui a verlo porque no es
el modo en que uno desea ganar una carrera,
sinceramente. Pero a veces sucede en el
automovilismo. Me ocurrió a mí y
ahora le pasó a Mika".
Para Villeneuve, ex campeón mundial,
fueron los primeros puntos que consigue desde
que ganó el Gran Premio de Luxemburgo en
1997 con Williams. Son los primeros puntos que
logra en su tercera temporada con BAR.