Profesor
seguirá labor de hermana fallecida
Unidos por amor y
enseñanza
Martes 13 de febrero. Las clases iniciaron
en Santa María Ostuma a pesar del temor a
los temblores. Los niños comenzaron la
jornada. Pero la concentración se
desmoronó a las 8:22 cuando la tierra
comenzó a estremecerse.
- Mayuly
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Los gritos, el miedo y la muerte se juntaron
en un pueblo donde fallecieron 14 personas.
Entre ellas se encontraba Vilma del Rosario de
Mejía, profesora de primero y segundo
grado del Centro Escolar del Cantón San
Isidro.
Vilma del Rosario, de sólo 29
años, murió cuando uno de los
muros que rodeaba la escuela la soterró.
Otros niños a quienes la "señorita
Vilma" trataba de alejar del peligro resultaron
con heridas serias, pero nadie más
murió.
"Ella todavía alcanzó a empujar
a una niña cuando el muro se
cayó", cuenta su hermano Guillermo
Cerón. Él se encontraba en el
cantón El Chaperno cuando una llamada le
informó que su hermana estaba soterrada.
"Como 10 minutos después del terremoto
me avisaron", recuerda el joven de 25
años, quien también se
desempeña como profesor y ahora
continuará con la labor de su
hermana.
Cuando llegó a la escuela, Guillermo
Cerón tuvo que sacar el cuerpo sin vida
de su hermana de las ruinas y encargarse, junto
con su cuñado, de las diligencias para
velarla y enterrarla. Todo lo que estaba
sucediendo resultaba irreal.
"El día anterior habíamos
estado haciendo planes. Teníamos
proyectos", explica. El dolor aún no lo
abandona. Todavía se siente mal cuando
pasa junto a la escuela donde su hermana
murió y donde pronto se
desempeñará como docente.
Guillermo Cerón se encargará de
enseñar a los mismos niños a los
que su hermana enseñó. "Al
principio mis padres me decían que no,
que no iba a poder resistir", relata el
profesor.
Lo más importante, sin embargo, es que
esta plaza le ayudará a estar cerca de
sus padres. Las clases aún no han
comenzado, pero el profesor Guillermo ya ha
comenzado a planear sus lecciones. Posiblemente,
la próxima semana, las aulas
provisionales ya estén listas. "Si todo
sale bien, primero Dios comenzaremos el
miércoles", asegura.
Ya antes del terremoto, los hermanos
Cerón habían planeado pedir una
permuta para que Guillermo ocupara el lugar de
Vilma. Ella y su esposo tenían planeado
viajar al extranjero, pero el 13 de febrero se
interpuso en los proyectos.
Reconocimiento
Luego de ver a Vilma desempeñarse como
profesora, madre y esposa, es difícil
aceptar su muerte. A pesar de esta
difícil situación, hace
sólo unas semanas, Guillermo Cerón
agradeció el reconocimiento otorgado por
la Asamblea Legislativa ante la valentía
de su hermana, quien sacrificó su vida
por la de sus estudiantes.
Las aulas provisionales del Centro Escolar
San Isidro están a unas pocas cuadras de
donde Vilma murió y a pocos
kilómetros de la casa donde ella
vivía junto con su esposo y su hija de 17
meses.
Para todos ha sido difícil enfrentar
la partida de Vilma. "Ella estaba pensando en si
iba a dejar de darle pecho a la niña.
Todavía no lo había decidido",
explica Guillermo. Los álbumes familiares
donde aparece con su hija o en el día de
su boda están guardados. Su esposo no se
resiste y los mira detenidamente.
"Duramos casados dos años",
señala el esposo.
A pesar de las dificultades, todos se han
propuesto seguir adelante. Guillermo, con su
carrera de profesor, continuará la labor
de Vilma de Mejía. "Algunos niños
dicen que hasta que mi hermana vuelva
regresarán a clases", menciona el joven
profesor mientras continúa preparando el
nuevo inicio de clases.