Prueba de vida para
Russell Crowe
El amor surgió en el trabajo.
Russell Crowe y Meg Ryan se enamoraron en el
rodaje de Proof of Life y las consecuencias
fueron diversas: ella se separó luego de
años de casada y la película, con
semejante romance, tuvo escasa
repercusión en la taquilla
- Estados
Unidos
- Agencias.-
¿Fue difícil seguir haciendo tu
trabajo normalmente cuando la prensa te estaba
persiguiendo constantemente?
"No fue así. Durante los cuatro meses
que estuvimos en Ecuador, no nos tuvimos que
preocupar por los paparazzis. No sé bien
las razones, pero prefirieron no enviar a nadie
a perseguirnos. Gladiator ya se había
estrenado en todo el mundo y era un gran
éxito, pero podía disfrutar de un
total anonimato. Recién cuando
regresé a Inglaterra me di cuenta que el
mundo había cambiado un poco para
mí.
En Ecuador, las difíciles condiciones
de rodaje nos tuvieron ocupados todo el tiempo.
Es un país que no tiene una
infraestructura fílmica, mucho menos para
un equipo tan grande como el nuestro. Ejemplo:
la compañía productora de la
película tuvo que ponerse a construir
caminos solamente para que nosotros
pudiéramos llegar al set. Hubo un
montón de cosas con las que tuvimos que
lidiar y que no existen en otras producciones
cinematográficas. Hasta tuve que vivir en
mi trailer. Era una hora y media para ir y otra
para volver por un camino con baches tan grandes
que una vaca podría haberse caido dentro.
Me armé una parrilla con un viejo
barril de aceite y me quedé viviendo en
la selva, aunque todos los ecuatorianos me
advirtieron sobre los animales salvajes con los
que podía encontrarme por la noche. La
verdad es que prefería enfrentarme con un
puma a viajar una hora y media por un camino
destruido con un chofer ecuatoriano al volante.
En Ecuador los conductores sólo ocupan la
mitad de la ruta, pero exactamente en la mitad
de la ruta. Así que de pronto
estás por entrar en una curva y te
encuentras con otro vehículo que viene de
frente y por la mitad del camino. Fue
difícil vivir en la jungla, pero fue
mucho mas calmo que viajar tres horas por
día en esas condiciones.
También fue difícil filmar la
segunda parte en Inglaterra porque nos alejamos
muchísimo del lugar la historia. Era una
situación muy extraña porque
habían reproducido en Inglaterra las
habitaciones del hotel donde nos habíamos
quedado en Quito: la misma alfombra, el mismo
empapelado, todo lo que era horrible en el hotel
de Ecuador había sido reproducido
meticulosamente en el set. Fue una
situación extraña, porque
estábamos muy concentrados tratando de
terminar la película, haciendo lo mejor
que estaba a nuestro alcance. Y cuando
apareció todo lo otro, no tuvo nada que
ver con nosotros. Supongo que tuvo que ver con
la necesidad de alguien de encontrar una
historia para contar".
Noticias de un secuestro
Russell Crowe personifica en Proof of Life
-basada en un hecho real- a un agente de seguros
que debe negociar con un grupo de guerrilleros
latinoamericanos que secuestraron a un ingeniero
estadounidense, casado con Meg Ryan.
¿Cómo fue la experiencia de
filmar Proof of Life?
"Fabulosa. Especialmente porque al que le
toca pasar por las experiencias más duras
es a David Morse, cuando usualmente ese tipo de
situaciones horribles me tocan a mí. El
elenco fue maravilloso. David Caruso, que pone
cierta dosis de locura que beneficia mucho a la
película y ni hablar de Meg Ryan, una
gran actriz y la principal razón por la
que decidí participar. Cuando me
llegó la propuesta, ya sabía que
Meg lo iba a hacer si yo aceptaba compartir
cartel con ella. Por supuesto, también me
interesó mucho aprender sobre el negocio
de los secuestros y las recompensas, algo de lo
que nunca había escuchado antes. Nunca me
imaginé que los secuestros fueran un
negocio multimillonario y que crece todo el
tiempo. Tampoco sabía que las principales
víctimas son ejecutivos norteamericanos
que trabajan para compañías
multinacionales en el Este de Europa y en
Latinoamérica. Parte de que la
experiencia fuera fabulosa tuvo que ver con
empezar a rodar en Inglaterra, para
después seguir filmando en Polonia,
después en Sudamérica y otra vez
en Inglaterra. Estuvimos cuatro meses en
Ecuador. Hicimos bien nuestro trabajo y en ese
sentido debo reconocer que Taylor Hackford hizo
una labor impecable".
El haberse relacionado con Meg Ryan trajo
malas consecuencias al filme.