Cuscatlán
Damnificados usurpan
un terreno del Estado
No pidieron permiso a nadie. Simplemente,
llegaron y se instalaron en un terreno usado por
la Fuerza Armada para efectuar sus
prácticas. El ejército no los
puede desalojar
- Julio
Mejía
- El Diario
de Hoy
Hace
dos semanas que los soldados tienen dificultades
para efectuar sus prácticas en
Cojutepeque. Parte del terreno que usaban para
ello fue usurpado por un grupo de
aproximadamente 300 familias de damnificados por
los terremotos.
Estos, simplemente, llegaron, se
distribuyeron en más de cuatro manzanas
de la finca San Benito, situada en el barrio El
Calvario, e iniciaron la construcción de
rústicas viviendas. Afirman que no tienen
un sitio para vivir y que las autoridades no los
han atendido.
Es un problema de difícil
solución. Los militares esperan la
asesoría legal para proceder; los
damnificados piden a la municipalidad que les
entregue de forma permanente las parcelas
ocupadas, y la Fuerza Armada expresa que la
alcaldía no tienen ningún derecho
sobre el terreno.
Razones
El predio ocupado se encuentra sobre el
kilómetro 33 de la carretera
Panamericana. Según vecinos, hace 15
días llegaron los grupos familiares y se
distribuyeron en la zona. Sus casas son trozos
de lona o plástico sostenidos por palos.
Nada más.
Berta Cativo es una de las representantes de
los usurpadores. Ella afirma que se han
instalado ahí por necesidad y que su
acción no obedece a maniobras de tipo
político.
Expresa que ninguno de los ocupantes cuenta
con un sitio para vivir. Perdieron todo en el
terremoto del 13 de febrero y necesitan reanudar
sus vidas en condiciones dignas.
Lamenta que a la fecha, ninguna autoridad les
ha brindado ayuda. Su esperanza es que les
permitan quedarse en el sitio. "Sabemos que la
finca es del Estado. Está abandonada y
descuidada", indicó José Roberto
Hernández, otro de los ocupantes.
Ellos ya iniciaron, según sus
palabras, las gestiones para que les autoricen
legalmente la ocupación del predio a fin
de construir viviendas temporales.
Lo único que tienen son los trozos de
plástico con los que se cubren. Expresan
que, al establecerse, los militares les
ofrecieron ayuda, al menos con agua para
consumo. Pero no la han recibido.
Tres días
A partir de ayer, la Fuerza Armada
esperará tres días para
pronunciarse sobre lo ocurrido y definir su
posición, según expresó el
coronel Rolando Brizuela, Comandante del
Destacamento Militar No. 5.
Indicó que, al ser ocupado el terreno,
los soldados tienen algunas dificultades para
desarrollar con normalidad su adiestramiento,
pero espera que las cosas se solucionen de buena
manera.
"Ellos (los usurpadores) ya saben que no
pueden quedarse ahí, expresó.
El jefe castrense espera que el Ministerio de
Defensa se pronuncie al respecto luego de
analizar la situación legal.
Pero sí enfatizó que la
municipalidad no tiene ninguna potestad sobre el
terreno, por lo que serán vanos los
trámites de los damnificados para que sea
esta entidad la que les legalice la
situación.
Para algunos vecinos, la situación es
incómoda. Por un lado, admiten que son
millares de personas las que tienen graves
necesidades después de los sismos, pero
por otro, consideran que si se toleran abusos
éstos se volverán más
frecuentes y generarán un caos de
difícil solución.