La casa de los
carros
Los 'pits' o 'boxes' no sólo sirven
para guardar los vehículos, son el centro
de operaciones de todo un ejército.
- Oscar
Guerra
- Enviado
especial
La toma de tiempos finalizó a las dos
de la tarde de ayer. Tres horas más tarde
se permitió el acceso a los 'pits'. Los
pilotos, en su mayoría, se habían
ido al hotel a descansar.
Los que no descansan son los
mecánicos. Unos arreglando las llantas,
poniéndoles el "abrigo", para mantenerlas
a una temperatura idónea, otros
desmontando la carrocería, mientras otros
están absortos en las piezas del
motor.
Durante la clasificación y los
entrenos, los 'pits' son un hervidero, a pesar
de que no tienen la presión del
día de la competencia de no tardarse
más de ocho segundos en hacer lo que un
empleado de gasolinera hace en cinco
minutos.
Los mecánicos y sus asistentes corren
de un lugar a outro en un espacio bastante
grande. Cada escudería tiene asignado dos
'boxes' de unos ocho metros de ancho y unos seis
de largo. Los materiales que se ven ahí
son de toda clase, desde esponjas para limpiar
el exterior hasta computadoras que miden algunos
desempeños de los motores.
De no parar
Los encargados de los 'pits' son los
últimos en abandonar el escenario, y
según dicen, hay algunos que trasnochan
ahí para no dejar ningún detalle
fuera de toda la armadura del carro.
Los aficionados, que entran en masa al lugar,
no paran de accionar sus cámaras
fotográficas y las de video no terminan
de grabar.
Más de alguno le pide a los miembros
de las escuderías posar para la
instantánea del recuerdo, en tanto que
otros más aventurados se meten sin pedir
permiso y son desalojados de mala manera.
Los 'pits' más buscados son los de
Ferrari, por supuesto, y los de la Williams, en
los que se reparaba el monoplaza en el que
Montoya se salió de la pista.
La sorpresa más grande fue cuando el
colombiano se asomó, en ropas de civil,
'jeans' y camiseta, a supervisar los trabajos.
Unos compatriota suyos, bandera en mano, fueron
los únicos privilegiados com sus
autógrafos y tiempo para la foto. Pero a
fuerza de ser sincero, la bandera fue lo de
menos porque las muchachas del grupo
habían dado de qué hablar hasta
las mismas brasileñas.
Sólo se necesita un poco de
imaginación.