Empate para
olvidar
Ni ADET ni Firpo hicieron méritos
para ganar. ¿Resultado? Un triste empate a
cero.
Roberto
Aguila
A pesar de jugar un miércoles,
día laboral, la gente se volcó en
buen número a la cancha Jorgito
Meléndez, de Soyapango. Pero ADET y
Firpo, los protagonistas que despertaron un
interés inusitado en la zona, no
respondieron al respaldo del público y se
metieron en un juego soso y sin ideas, cuyo
resultado fue el que merecían: un triste
0 a 0.
Posiblemente saldrá alguien con la
excusa de que el estado de la cancha no
permitió poner la pelota en el piso y
desarrollar un fútbol más vistoso,
pero lo cierto es que si el partido no tuvo
dinámica, cerebración, solvencia y
velocidad fue por el desgano con que los dos
rivales lo enfrentaron, aún cuando se
repartieron la posesión de la pelota y, a
ratos, mostraron disposición para buscar
los arcos contrarios.
Justamente por el reparto de la pelota
ninguno de los dos logró establecer un
dominio absoluto, porque jamás aseguraron
la entrega y terminaron matándose a
pelotazos como único recurso para hacer
fútbol ofensivo. Esta postura de ambos,
inaceptable en dos equipos que saben conrolar la
pelota y manejar los tiempos y la pausa, nos
trajo la visión de estar presenciando un
partido de tenis entre Sampras y Agassi.
Cada uno tuvo inclinación de elaborar
fútbol asociado, pero les duró tan
poco que apenas dejó huella en el ojo del
espectador. Los primeros diez minutos fueron de
Firpo, con Washington Hernández tratando
de bajar la pelota y conectarse con Santos
Cabrera para subir tocando, pero sin conseguirlo
porque el uruguayo se empecinó en hacer
muchas maniobras personales y terminó
perdiendo la pelota.
Sin embargo, en esos diez minutos el cuadro
pampero pudo llegar al gol. Fue tras un cabezazo
de Santos Cabrera tras un centro que sacó
de balance al arquero Miguel Montes, y en una
pelota que González Víchez no pudo
controlar estando a la altura de la mancha del
penalty y con mucha opción para anotar.
De los 11 a los 20 fue ADET el que tomó
el control del medio campo, y logró
llegar con dos remates de gol que Misael Alfaro
salvó.
Empate clavado
De los 21minutos al 90 ya no hubo nada,
cuando no sea el excesivo pelotazo y la
insistencia en el centro a la
aglomeración que los dos esnsayaron hasta
la saciedad. No contabiliazamos los centros de
frente que Firpo metió al área
venada buscando la el cabezazo de
González Víchez, pero sí
podemos dar fe que el delantero manudo no
ganó uno solo, porque todos fueron
devueltos por los zagueros rivales.
Por el lado de ADET ocurrió lo mismo,
manejándose con el centro de frente a
pesar de que sus delanteros son bajos de
estatura. ¿Resultado? Mauricio Do Santos se
dio un festín devolviendo balones al
campo conrario. En los minutos finales, cuando
el cuadro venado intentó poner la pelota
en el piso y circularla de punta a punta, ya no
tenía arrestos para penetrar,
además de que Firpo ya era un muro
impasable cuando se tiró atrás al
quedarse con diez hombres por expulsión
de Guillermo García.
Lo único rescatable de este partido
soso fue la imagen del chaparrito Nelson Montoya
sacrificado en un ida y vuelta que no
encontró eco en sus comapañeros,
peleando cada pelota como si fuera la
última y dispuesto a hacer fútbol
donde no se podía.