Embajada
expone ventajas comerciales
México: un
aliado por conocer
El TLC cumple sus primeros días.
Ofrece posibilidades de alianzas, vitrina de
exhibición para productos y servicios y
la provisión de materias primas.
También abre fronteras para el ingreso a
un mercado con gustos similares
- Cristian
Menjívar
- El Diario
de Hoy
México
tiene las condiciones para convertirse en el
aliado comercial perfecto para los países
centroamericanos, El Salvador incluido.
Además de su cercanía
gegráfica, mismo idioma y casi que la
misma cultura, los productos salvadoreños
pueden ingresar a México -al sur, para
ser más preciso- sin tener que hacer
modificaciones a la mercadería; los
empresarios pueden encontrar en ese país
un proveedor de materias primas e insumos, una
vitrina para la exhibición de su
mercadería, y otras empresas para
realizar alianzas comerciales.
Tal es la tesis planteada por el Agregado
Comercial de la Embajada de México,
Salvador Martínez, expuesta durante un
seminario de comercio internacional organizado
por la Universidad Don Bosco y la
Asociación Salvadoreña de
Profesionales en Mercadeo.
Mercado natural
Martínez expuso que el nada
despreciable mercado del sur de México
(15 millones de habitantes) es más
fácil de atender desde
Centroamérica, que desde el centro y
norte del país, debido a las
distancias.
Además, aseguró que el sur se
adapta mucho mejor a la capacidad de
producción de las empresas
salvadoreñas; además, el producto
local puede llegar a esas regiones sin la
necesidad de adaptar nada, debido a las
similitudes de consumo.
Martínez destacó que
también se debe tomar en cuenta el
turismo de la zona , que es un nicho no
explotado.
A eso, le incluye el potencial de los estados
que se sumarán con la iniciativa
Puebla-Panamá (Puebla, Guerrero y
Veracruz), que junto con los del sur comprenden
una población de 32 millones de
habitantes que requieren de insumos y
servicios.
El país del chile y de las rancheras
puede convertirse en una buena fuente de
materiales para las empresas locales, debido a
sus amplios recursos y a la capacidad de
procesamiento de su industria.
Martínez aseguró que su
país es un buen proveedor de materias
primas, insumos, maquinaria y bienes
intermedios, que las empresas locales pueden
obtener a buenos precios y con buena
calidad.
Vitrina
México puede servir como un escaparate
para los productos salvadoreños -y
centroamericanos-, porque constantemente se
realizan eventos de exhibición de
mercaderías y ferias especializadas.
Dichas ferias se desarrollan tanto en los
principales centros económicos del
país -el Distrito Federal, Guadalajara y
Monterrey- como en el interior de la
República.
Martínez destacó que
ahí, los participantes y visitantes
actúan como compradores y vendedores, por
lo que no es extraño que se cierren
tratos con ellos, algo que los emprendedores
salvadoreños deberán
aprovechar.
Recomendó -por su cercanía- la
participación en la Feria Anual de
Tapachula -en Chiapas-, una de las pocas ferias
generales que aún quedan en el
país, pero en la que se dan cita
empresarios de toda la región sur de
México, y donde también asisten
empresas del centro y de norte del
país.
El diplomático sentenció que
para vender hay que invertir, y que a los
empresarios salvadoreños les hace falta
conocer México. "No lo conocen
comercialmente, no ha habido mayor labor de
investigación, ni exploraciones de
mercadeo para vender", dijo.
Por eso, los instó a participar en las
ferias, como una manera de darse a conocer y de
explorar las necesidades del mercado
mexicano.
Previno a las empresas que se lancen a buscar
socios en ferias para que busquen
compañías con las que sean
compatibles por su capacidad de demanda y de
producción. Advirtió que hay
empresas en México que realizan
transacciones con volúmenes que las
entidades locales no tienen la capacidad de
alcanzar.
El Agregado Comercial precisó que en
los meses inmediatos, eventos feriales de
trascendencia se efectuarán en Ciudad de
México (Expofarma, en abril); en
Guadalajara (Modafama y Sapica, en mayo), y el
Foro de Cancún, en junio.
Créditos abiertos
En el apartado financiero, el Banco Nacional
de Comercio Exterior (Bancomex) ha abierto
líneas de crédito destinadas para
importadores y exportadores, y a las que pueden
tener acceso los empresarios locales.
Martínez aseguró al
empresariado interesado que la Embajada de
México en San Salvador y el módulo
de Bancomex adscrito a ella, pueden ampliar y
facilitar información para los
interesados en establecer lazos comerciales y
acceder a las líneas de crédito de
la institución financiera.
Esta labor se apoyaría mediante
gestiones hechas con el Centro de Negocios que
Bancomex tiene en Ciudad de Guatemala.
Inversiones
El TLC abre una gama de posibilidades de
trabajo mediante alianzas estratégicas de
empresas mexicanas con locales.
Según Martínez, algunas de las
áreas con mayores probabilidades de
establecer relaciones de ese tipo son el
turismo, aprovechando la Ruta Maya, las costas,
el ecoturismo y el turismo de aventura, por
mencionar algunas.
Otras áreas de interés para el
empresariado azteca son las de agroindustria,
acuacultura y pesca, textil, financiera,
electricidad, telecomunicaciones, cuero y
calzado, maquila de todo tipo y
construcción de infraestructura.
Lecciones básicas
Todo empresario interesado en exportar, debe
tener claro que necesita de un plan de negocios
para ser competitivo en el mercado
internacional.
El presidente de Sigma, una empresa con
fuertes operaciones de exportación a
México, Mario Andino, revela algunas
estrategias para volverse competitivo en el
exterior.
Como primera medida, señala la
necesidad de invertir en exportaciones, y la de
asistir a ferias de negocios para inspeccionar
cuales son las necesidades del mercado al que se
quiere entrar.
Las siguientes, son cuestiones básicas
que se deben conocer sobre el mercado externo, o
que deben aplicarse a la hora de la
gestión:
- Las normas de calidad y legales que rigen,
y a las instituciones encargadas de verificar la
calidad de la producción.
- Las leyes y regulaciones comerciales de un
país (si las tienen). Hay mercados en los
que hay leyes para garantizar la libre
competencia.
- Las prácticas comerciales de cada
país.
- Regulaciones de transporte.
- Técnicas de embalaje
- Estrategias de cómo suplir las
distancias. El exportador debe ingeniarse
cómo llevar el producto a la puerta del
consumidor.
- Contar con un sistema de calidad y de
certificación constante de la misma.
- Tener prácticas de manufactura
mundial, como tecnología de punta,
equipos modernos y embalajes adecuados, entre
otros.