Otra
vez los conocidos curanderos
Bebé en manos
de la muerte
La ignorancia y la desesperación de
una madre terminaron con la vida de su
bebé de dos meses de edad. En la tercera
visita a un curandero, las manos de éste
le provocaron una hemorragia
intracraneal.
- Teresa
Cubías
- El Diario
de Hoy
Según
la madre, en el lugar encontraría la cura
para la enfermedad de su hija, sin imaginarse
que la conducía hacia la muerte.
María, de dos meses de edad, fue
ingresada de emergencia el 6 de marzo en el
Hospital Benjamín Bloom.
A pesar de que en este centro de salud es
frecuente el ingreso de niños maltratados
por curanderos, las lesiones que presentaba la
bebé no dejaron de provocar
conmoción entre el personal médico
de la Unidad de Cuidados intensivos (UCI).
Una hemorragia intracraneana severa, es
decir, varios coágulos de sangre en el
interior de la cabeza, y una hemorragia
cerebral, que le dañó las
membranas cerebrales, fueron el resultado de esa
inhumana práctica.
La pequeña, originaria del
cantón El Potrero, en Nueva
Concepción, Chalatenango, falleció
este domingo. Según uno de los
médicos residentes de la UCI, la misma
madre confesó que había llevado a
su hija a un curandero.
Ignorancia
Según ella, el bebé
presentó diarrea y ojos y fontanela
(mollera) hundida. Para el jefe de la UCI, Dr.
Oscar Sánchez Vela, el síntoma de
la mollera hundida es lo que algunas madres
interpretan como "mal de ojo".
El tratamiento de estas enfermedades mediante
métodos ajenos a la medicina han cobrado
la vida de decenas de niños en su
mayoría recién nacidos,
lamentó el médico, quien
atribuyó esta práctica a la
ignorancia y negligencia de algunas madres.
Según el especialista, para las madres
que residen en lugares lejanos donde ni siquiera
llega la atención médica
podría calificarse como una ignorancia el
exponer a sus hijos a este cruel método
que los curanderos califican como curativo.
Pero también hay madres que residen en
la capital y que siguen llevando a sus hijos a
los curanderos. En estos casos, tienen acceso a
información y han escuchado sobre el
peligro de los sobadores; sin embargo,
aún así los siguen llevando,
afirmó el especialista.
Para el médico, los pasos que siguen
los sobadores para asistir a un niño son
realmente crueles. Entre ellos describió
que lo cuelga de los pies y le pegan con fuerza
en las plantas. Para finalizar "el tratamiento",
los curanderos succionan el área de la
mollera en la cabeza, lo que provoca severas
lesiones en el cerebro del menor.