- Desde
Francia
- Nuevo mapa
político en Francia
- Por
Pascal Drouhaud
Con
el triunfo de la izquierda en las elecciones
municipales del domingo, un nuevo mapa
político se dibuja en Francia. A pesar de
que la Alcaldía de París y Lyon
quedan en manos de los izquierdistas, no se
puede ocultar el hecho que los derechistas
ganaron la mayoría en otras
municipalidades.
Lo anterior lo confirmaron los prestigiosos
diarios franceses "Le Figaro" y "Le Monde", al
coincidir en asegurar en sus editoriales que, si
bien es cierto, la derecha pierde París y
Lyon, se impone en otras regiones.
Actualmente, sobre 583 ciudades de más
de 15.000 habitantes, 318 están
administradas por un alcaldes del centro de la
Unión para la Democracia Francesa (UDF),
del gaullista Reunificación para la
República (RPR), o de la Democracia
Liberal (DL). Esta coalición ganó
40 municipios, entre ellos varios importantes:
Estrasburgo, Blois, Orleans y Nimes, la cual fue
hasta el 18 de marzo pasado, la última
ciudad de más de 100.000 habitantes
administrada por el Partido Comunista.
Verdaderos derrotados
De lo anterior podemos concluir que el
Partido Comunista es el gran perdedor de estas
elecciones: fue derrotado en Nimes, Argenteuil,
Dieppe, Evreux, La Ciotat, Sete, Tarbes,
ciudades de tan importancia política que
podemos afirmar que el comunismo municipal en
Francia ha sido sepultado.
Por su parte, los izquierdistas administran
únicamente 31 ciudades de unos 30.000
habitantes, 22 en la región de
París.
Mientras tanto, la extrema derecha --que se
dividió en dos partidos en 1998, el
Frente Nacional, con Jean-Marie Le Pen, y el
Movimiento Nacional Republicano, con Bruno
Megret, ex-teniente de Le Pen--, no estuvo en
condiciones de mantenerse para la segunda vuelta
del domingo pasado. Ahora sólo
administrará tres ciudades en Francia:
Orange, Marignane y Vitrolles.
Con este nuevo mapa político, para el
próximo año se vislumbra lo
siguiente: La derecha puede ganar las elecciones
legislativas de marzo del 2002, regresando al
gobierno y abriendo el camino para su candidato
presidencial. La izquierda, más
frágil después de éstas
últimas elecciones, deberá definir
un nuevo proyecto con sus aliados.