- Palabras
- El rostro que un
día seremos
- Carlos
Balaguer
Si dentro de quinientos años abren
nuestra sepultura y sacan nuestra calavera, para
que algún experto reconstruya nuestro
rostro... ¿qué rostro
hallarán? ¿El mismo que llevamos,
hoy? ¿A veces triste, inexpresivo o
desconcertado por el futuro incierto?
Rostros transitorios y temporales
desfilarán por nuestra cara. La gente
podrá recordar sólo lo que fuimos
por última vez. De esto que somos
sólo encontrarán una sombra, una
calavera igual a las demás, sin vida ni
identidad. ¿Qué rostro
encontrarán, entonces, cuando estudien
nuestro cráneo? ¿Verán el
rostro de un ser maravillado de vivir, o el de
un ser fracasado? ¿Mirarán tristeza
en nuestras facciones o mirarán
alegría?
Y los demás, ahora que estamos vivos,
¿qué rostro ven en nosotros?
¿El rostro de un ser que ama o que odia?
¿de una persona victoriosa o
desilusionada?
¡Quién lo sabe! A lo mejor pocos
o nadie reconozcan el verdadero rostro, porque
como escribió Cicerón: "El
verdadero rostro es el espejo del alma y los
ojos sus delatores".