Magistrados
evalúan rechazar salario extra
Un magistrado de los diez que integran la
dirección del Tribunal Supremo Electoral
propuso que los 285 mil colones para gastos de
representación sean reorientados
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
Después
de una lluvia de críticas, los
magistrados electorales estudian la posibilidad
de renunciar a los gastos de
representación que fueron incluidos en el
presupuesto de este año.
Julio Hernández no tomará el
dinero. Dice que cometió un pecado al no
hacerlo antes. Confía en que sus nueve
compañeros lo imiten.
Para eso ya planteó una propuesta:
reorientar la partida de los gastos por
representación para otras necesidades de
la institución. Todavía no sabe a
qué rubros se podrían destinar los
¢285 mil colones de la cláusula.
"Está en juego nuestra credibilidad.
Pese a que es legal, éticamente no es
correcto", acotó.
Agregó que aunque los demás no
accedan a no recibir el dinero adicional,
él no retirará el cheque que mes a
mes se le asignará.
Al parecer se quedará solo, porque no
todos piensan igual que él. Sergio Mena
Méndez, presidente del Tribunal Supremo
Electoral (TSE), ni siquiera quiere hablar del
tema.
De manera escurridiza, se limitó a
manifestar que ese es un asunto que van a tratar
directamente con los diputados. Los legisladores
aprobaron esa concesión, contenida en el
Presupuesto de la Nación para el
año 2001.
Problema de conciencia
La Comisión de Reformas Electorales de
la Asamblea citó, para el martes, a los
magistrados del TSE para ahondar en el programa
de la cartografía del país y
evaluar las posibilidades de que el Estado
subsidie la emisión del Documento
Único de Identidad (DUI).
Mena Méndez piensa hacer un espacio
para discutir la iniciativa. "No tenemos ninguna
propuesta. Eso lo vamos a ver en la Asamblea",
espetó.
Juan José Martel, otro de los
funcionarios electorales, señala que
sobre la reorientación de los gastos de
representación no hay nada seguro. "Lo
mejor sería verlo en función de
país", argumenta.
Se refiere a que todos los altos funcionarios
públicos deberían negarse a
aceptar más dinero del que les
corresponde por desempeñar su cargo. Pero
eso queda a la iniciativa de cada
burócrata.
Por ahora se siente tranquilo, porque hasta
el momento no se ha echado ni un cinco a la
bolsa.
Lo que les correspondía recibir en
febrero fue repartido entre los 61 empleados del
TSE que resultaron afectados por los dos
terremotos.
El monto correspondiente para marzo
todavía no ha cambiado de destino: la
cuenta bancaria de los magistrados.
¿Qué pueden hacer?
El Congreso es quien autoriza los cambios que
se requieran en el presupuesto de cualquier
institución estatal.
Sólo tras la solicitud directa de la
institución, en este caso el TSE, los
parlamentarios pueden hacer modificaciones en
las partidas presupuestarias.
Nadie conoce la verdadera disposición
que los magistrados tienen de negarse a recibir
dinero extra.
Piensan que, en la medida que desaparezca la
noticia de los medios informativos,
quedará en el olvido.