Astérix es
una estrella
París
EFE.- Alemania, Astérix y el libro
electrónico ("e-book") son las estrellas
de la XXI edición del Salón del
Libro de París, inaugurado ayer por el
presidente francés, Jacques Chirac, y el
canciller alemán, Gerhard
Schroeder.
La presencia de Chirac y Schroeder, codo a
codo, en el Salón, pone de relieve la
voluntad de ambos de avanzar en la
dimensión cultural de Europa, entendida
como una comunidad de cultura y de historia que
no se limita a ser un espacio geográfico
y económico, subrayaron fuentes del
Elíseo.
Enorme potencia también en el terreno
editorial -no en vano, en Alemania nació
la imprenta- ese país es, por segunda
vez, el invitado de honor del prestigioso
Salón de París.
Desde hoy y hasta el próximo
día 21, se esperan más de 230.000
visitantes en esta cita anual de la
edición francófona.
Alemania ha desplegado un
pabellón-librería de 660 metros
cuadrados por donde pasarán, entre otros,
el premio Nobel de Literatura 1999 Günter
Grass, (El tambor de hojalata), Patrick
Süskind (El Perfume), Bernhard Schlink (El
Lector) y una cincuentena de jóvenes
autores, en su mayoría berlineses.
Además, el salón de
París ha sido el escenario elegido para
el espectacular lanzamiento de "Astérix y
Latraviata", el trigésimo primer
álbum del héroe galo de Albert
Uderzo, del que se han tirado ocho millones de
ejemplares, tres de ellos en Francia, y que
cuenta con una exposición en el
salón.
Sin embargo, si esta edición del
Salón se celebra en un clima de euforia
que contrasta con los años precedentes no
es por efecto de la "poción
mágica", sino por la buena salud del
mercado editorial francés.
El presidente del Sindicato Nacional de la
Edición (SNE), Serge Eyrolles,
subrayó que el volumen de negocio del
sector ha registrado un crecimiento superior al
6 por ciento en el año 2000.