Gracias a la
vida...
"Gracias a la vida... que me ha dado
tanto", ¿has escuchado esa canción?,
fue escrita hace muchos años por una
chilena, Violeta Parra. "Me dio dos luceros, que
cuando los abro, perfecto distingo lo negro del
blanco"... La vida es una moneda de dos caras,
en esta lucha que llevamos diariamente entre el
bien y el mal, fuerzas que nos hacen tan
vulnerables, que nos diferencian unos de otros
en este camino.
Por Norma
Schuler
"Y
en el alto cielo su fondo estrellado y en las
multitudes, el hombre que amo". En lo más
alto se refleja esa fe, una mirada hacia el
cielo, una oración, un rezo desde dentro
y en el mundo terrenal un alguien que amamos
entre todas las multitudes. "Me ha dado el
oído, que en todo su ancho, graba noche y
día, grillos y canarios...".
Los sinsabores de la vida, esos que nos
llevan de la más grande alegría a
la más profunda tristeza. Mientras
escribo estas líneas miro una foto de
Violeta, con sus ojos tristes, su pelo medio
largo enmarañado, su guitarra, chilena,
con esa música, incomprendida en su
tiempo y admirada en el futuro.
"Me dio el corazón, que agita su
marco". Mirar en el fondo de nosotros no es nada
fácil, enfrentarnos a nuestros miedos,
despejar esas dudas de vida que llevamos a
cuestas por siempre, decidirnos a una vida
sincera, transparente.
Cuán lejos puede estar un malo de un
bueno, es tan subjetivo, hay gente que vive de
abusar del otro, es su forma de vida y es la
moda de este mundo moderno, aprovechamiento sin
límite. Hay gente a la que le
podríamos dar un Oscar, son verdaderos
directores, se las rebuscan tan bien que
manipulan las situaciones hasta lo inimaginable
para llegar a su objetivo... ¿los
conoces?.
"Me ha dado la marcha, de mis pies
cansados... con ellos anduve, montañas y
llanos, praderas, desiertos, lagunas y
charcos...". El tiempo no se detiene,
allí vamos paso a paso, descansando en
esos espacios de quienes amamos.
"Me ha dado la risa y me ha dado el llanto...
con ellos distingo, dicha de quebranto, los dos
materiales que forman mi canto, el canto de
todos que es mi propio canto". Entre el bien y
el mal, entre la sinceridad y el engaño,
entre el cansancio y tus brazos, entre lo
material y lo divino, tratamos de vivir
tú y yo. ¡Gracias a la vida que me
ha dado tanto!
Comentarios a lachilena@elsalvador.com