Viernes 16 de marzo de 2001


San Miguel
Lo mejor es no morir

Ya no caben muertos en el deteriorado cementerio de San Miguel. Hay tumbas y otras estructuras dañadas por los sismos y la idea de construir nuevos camposantos aún no toma forma

Evelyn Granados
El Diario de Hoy

Aunque el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte ha declarado monumento histórico el cementerio de San Miguel, los datos históricos del lugar no son precisos. No se sabe con exactitud la fecha en que comenzó a funcionar. Las autoridades dicen que "allá por 1870". No hay registros de la cantidad de personas que han sido sepultadas en el sitio. Incluso, aunque las autoridades hablan de que "ya no caben más muertos", siempre se encuentra un espacio.

Hay una realidad: Ya es difícil sepultar cadáveres en el camposanto. Cuesta encontrar un espacio libre. Las autoridades municipales están conscientes de ello e incluso han elaborado un plan que solucionaría la situación. Pero hasta ahora, el proyecto sólo está en papeles y poco se ha hecho para echarlo a andar.

En crisis

Cada vez que hay que enterrar a alguien, los empleados municipales deben buscar minuciosamente un espacio que esté libre o en el que no se hayan pagado los impuestos y se puedan retirar los restos de otro difunto.

El terremoto del 13 de enero les trajo nuevas dificultades. Varias tumbas resultaron dañadas, así como un muro perimetral y otras estructuras. No es sólo el problema de los gastos para reparar. Muchas de las tumbas más antiguas, se encuentran bajo el concepto de "monumentos históricos", y sus propietarios deben pedir al Consejo Nacional para la Cultura y el Arte, la autorización para repararlas.

El problema llega a la calle y la pasarela de acceso, sobre la Avenida Roosevelt, también resultó afectada por los sismos. Es otra estructura que debe ser reparada.

La situación es conocida por muchos vecinos, quienes demandan soluciones inmediatas. Silvia de Medrano, una abogada, piensa que lo mejor sería hacer realidad un proyecto municipal para construir cementerios por sectores.

Nelson Argueta, un transportista, señaló otro problema: Los continuos asaltos que se producen en la zona. Para él, junto a las obras de reparación, es necesario instalar vigilancia permanente.

Vicente Hernández, un vecino de la ciudad, sugiere otra opción: "Es mejor no morirse, pues ya no caben los muertos".

Todos coinciden en algo: La municipalidad debe buscar soluciones inmediatas, no perder meses en estudios y discusiones.

Una respuesta

Se necesita un millón y medio de colones para ejecutar el proyecto municipal de construir de forma simultánea, tres cementerios en diferentes sitios, todos alejados del radio urbano.

El alcalde en funciones Lisandro Navarrete, señaló que con ello se podría ordenar considerablemente el proceso de sepultar cadáveres ya que de acuerdo a la zona en que resida cada migueleño, se le podría asignar uno de los cementerios.

La municipalidad ha evaluado terrenos en los cantones Hato Nuevo, Las Hojas y Jalacatal.

Antes de establecer si serán aprovechados, se requiere que el Ministerio de Salud y el del Medio Ambiente los aprueben, para establecer que no hay riesgos de contaminación.

El problema de la falta de espacio para sepultar cadáveres está claro. También las soluciones más acertadas. Pero aún no se ha iniciado el camino hacia las soluciones. Los vecinos esperan que se haga antes de llegar a una situación peor.


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