Viernes 16 de marzo de 2001


Analizando
¿Por qué es lenta la modernización del Estado?
Rodolfo Chang Peña*

Desde hace más de una década El Salvador se ha embarcado en un movimiento de modernización, que por momentos se acelera o sufre de tremenda "tortuguización". El proceso es más ostensible en el sector público; en efecto, en muchas instituciones han aparecido nuevas oficinas y dependencias con nombres diversos, que tienen por denominador común el vocablo "modernización".

No cabe duda que en la última década el país ha cambiado mucho, aunque no necesariamente desde ese punto de vista. Varios son los campos en que verdaderamente existe modernización, es decir reemplazo de antiguos procedimientos por nuevos, que dan por resultado un mejor funcionamiento que beneficia sustantivamente a los usuarios.

Un ejemplo importante se observa en la refrenda de matrículas de vehículos automotores. Antes era un dolor de cabeza largo y tedioso, a tal grado que muchas veces había que recurrir a tramitadores profesionales, conocedores de los vericuetos para obtener la tarjeta de circulación en por lo menos ocho días. Ahora es un trámite sencillo que no tarda veinte minutos.

La descentralización y desconcentración de la Dirección General de Migración, SERTRACEN, Policía Nacional Civil, Instituto Salvadoreño del Seguro Social y muchas otras instituciones, han facilitado grandemente las cosas y, sobre todo, han disminuido los tiempos que antes se ocupaban para obtener un servicio.

Los grandes cambios probablemente los identifican mejor los salvadoreños que abandonaron la patria hace más de diez años y que ahora, con sus papeles debidamente en regla, vienen a pasar vacaciones con sus familiares. Estos, rápidamente señalan que la fisonomía de la capital se ha modificado de raíz con los pasos a nivel. Notan también que los centros comerciales se han multiplicado y se sorprenden al observar a tantos salvadoreños de la clase media con teléfono celular.

No cabe duda que el avance de la modernización podría ser mayor, desafortunadamente varios factores han incidido negativamente, uno de los más importantes es el relacionado con los fenómenos naturales, hace pocos años fue el "Mitch" y ahora, los terremotos de enero 13 y febrero 13. Por supuesto que también han contribuido con su cuota, los "opositores tradicionales", tal vez por resistencia natural al cambio. Han hecho también sus aportes para frenar el proceso los "fanáticos del poder del escritorio", conocidos por "ociólogos" o "confundiólogos", que son verdaderos especialistas en desarrollar seminarios destinados a ampliar las dudas; los "legisladores del nuevo pacto", acostumbrados a producir leyes que no se cumplen; los "tecnócratas apagafuegos", más preocupados por la imagen superficial que por realizar obra en beneficio de los habitantes; los "fanáticos de la partidocracia", que transitan dentro del slogan primero mi partido, segundo mi partido y tercero mi partido; los "médicos remendones" que sueñan con un hospital de 1,000 camas en cada barrio y elevar el nivel de salud de la población con 25 millones de consultas médicas al año; los "ecologistas del milenio" para quienes bastan las buenas intenciones y racimos de leyes imprácticas; los "problemólogos astrales", que ante 20,000 problemas generan 40,000 soluciones teóricas; finalmente, los "alérgicos a la planeación estratégica", a quienes no les preocupa el futuro de El Salvador.

* Dr. en Medicina.


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