- Analizando
- ¿Por qué
es lenta la modernización del
Estado?
- Rodolfo
Chang Peña*
Desde
hace más de una década El Salvador
se ha embarcado en un movimiento de
modernización, que por momentos se
acelera o sufre de tremenda
"tortuguización". El proceso es
más ostensible en el sector
público; en efecto, en muchas
instituciones han aparecido nuevas oficinas y
dependencias con nombres diversos, que tienen
por denominador común el vocablo
"modernización".
No cabe duda que en la última
década el país ha cambiado mucho,
aunque no necesariamente desde ese punto de
vista. Varios son los campos en que
verdaderamente existe modernización, es
decir reemplazo de antiguos procedimientos por
nuevos, que dan por resultado un mejor
funcionamiento que beneficia sustantivamente a
los usuarios.
Un ejemplo importante se observa en la
refrenda de matrículas de
vehículos automotores. Antes era un dolor
de cabeza largo y tedioso, a tal grado que
muchas veces había que recurrir a
tramitadores profesionales, conocedores de los
vericuetos para obtener la tarjeta de
circulación en por lo menos ocho
días. Ahora es un trámite sencillo
que no tarda veinte minutos.
La descentralización y
desconcentración de la Dirección
General de Migración, SERTRACEN,
Policía Nacional Civil, Instituto
Salvadoreño del Seguro Social y muchas
otras instituciones, han facilitado grandemente
las cosas y, sobre todo, han disminuido los
tiempos que antes se ocupaban para obtener un
servicio.
Los grandes cambios probablemente los
identifican mejor los salvadoreños que
abandonaron la patria hace más de diez
años y que ahora, con sus papeles
debidamente en regla, vienen a pasar vacaciones
con sus familiares. Estos, rápidamente
señalan que la fisonomía de la
capital se ha modificado de raíz con los
pasos a nivel. Notan también que los
centros comerciales se han multiplicado y se
sorprenden al observar a tantos
salvadoreños de la clase media con
teléfono celular.
No cabe duda que el avance de la
modernización podría ser mayor,
desafortunadamente varios factores han incidido
negativamente, uno de los más importantes
es el relacionado con los fenómenos
naturales, hace pocos años fue el "Mitch"
y ahora, los terremotos de enero 13 y febrero
13. Por supuesto que también han
contribuido con su cuota, los "opositores
tradicionales", tal vez por resistencia natural
al cambio. Han hecho también sus aportes
para frenar el proceso los "fanáticos del
poder del escritorio", conocidos por
"ociólogos" o "confundiólogos",
que son verdaderos especialistas en desarrollar
seminarios destinados a ampliar las dudas; los
"legisladores del nuevo pacto", acostumbrados a
producir leyes que no se cumplen; los
"tecnócratas apagafuegos", más
preocupados por la imagen superficial que por
realizar obra en beneficio de los habitantes;
los "fanáticos de la partidocracia", que
transitan dentro del slogan primero mi partido,
segundo mi partido y tercero mi partido; los
"médicos remendones" que sueñan
con un hospital de 1,000 camas en cada barrio y
elevar el nivel de salud de la población
con 25 millones de consultas médicas al
año; los "ecologistas del milenio" para
quienes bastan las buenas intenciones y racimos
de leyes imprácticas; los
"problemólogos astrales", que ante 20,000
problemas generan 40,000 soluciones
teóricas; finalmente, los
"alérgicos a la planeación
estratégica", a quienes no les preocupa
el futuro de El Salvador.
* Dr. en Medicina.