Miércoles 14 de marzo de 2001


Para ver llover
Carta a Marcos

Sospecho, por eso del pasamontañas, que es usted, o muy feo, o un admirador del Santo. Dice una amiga que feo no puede ser, y que tiene los ojos de Alain Delon.

Por Cristian Villalta

Dice un colega que, tras la muerte de Blue Demon hace unos meses, México necesitaba un sustituto para el Enmascarado de Plata. Acaso la clandestinidad le haya obligado a taparse el rostro, pero no me niegue que hay en eso algo de truco publicitario y mucho de explotación del morbo.

Oiga, no es nada personal pero hasta hace unos días me caía bastante gordo. No simpatizo con los militares (sin importar el signo, o si son de ejército oficial o subversivo) por principios. Como usted mismo bien lo reconoce, si alguien necesita de las armas como argumento para defender las ideas, ese alguien es muy pobre de ideas.

Es ahí donde entra la excepción. Usted tiene ideas interesantes. Lo vi antenoche, en la retransmisión de una entrevista que le hizo Televisa. Mencionó que su causa no es revolucionaria, porque no busca hacerse del poder ni transformarse en instancia política. Aseguró, con la boca taconeada por esa pipa que seguro sabe a diablos, la rebeldía social como su principal propósito, y la búsqueda de cambios desde abajo, no desde arriba, como un ideario.

Dice que su lucha no es ideológica, toda vez que reinvindica a un grupo étnico; que su enemigo no es de izquierda ni de derecha, sino estatal, aunque, no nos hágamos tarugos, se le desliza por ahí un tufillo a romántico trasnochado perdonable al fin de cuentas; que con la globalización, las fronteras nacionales desaparecen, pero las individuales se multiplican; augura que, con ese fenómeno económico, las pequeñas burguesías latinoamericanas podrían menguar, ante el empuje del gran capital internacional.

Si en El Salvador hubiésemos tenido guerrilleros así, seguro viviríamos en un país diferente, no sé si mejor o peor, pero a como vamos, las diferencia no pueden restar, sólo sumar. El punto, don Marcos, es que después de verlo por el cable me ha despertado algunas cosquillientas inquietudes.

¿La utopía todavía existe? ¿Cuántos pasamontañas tiene en el ropero? ¿El nuevo siglo será el de la anulación del individuo? ¿Los marginados pueden ser objeto viable de gestión empresarial? ¿Sabe usted de Luis Baltazar Ramírez "el Pelé" Zapata? Y, finalmente, ¿no se siente como cuando los Beatles llegando a Nueva York?


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]


Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com