Miércoles 14 de marzo de 2001


Jerry Rivera halla su 'nueva voz'

Su idea del cambio de disquera no incluía cambio de género, sin embargo, las cosas se dieron y los productores están contentos

Miami

Ahora que está todo dicho y hecho, es difícil decir quién se sorprendió más con el álbum epónimo de Jerry Rivera, el primero para el sello BMG U.S. Latin: si fue el proprio sello, su productor (Bebu Silvetti) o él mismo. 

"Estaba en medio de una sesión de grabación y decía: 'Bebu, este no soy yo", recuerda Silvetti entre risas. 

Pero la voz que canta baladas en el álbum lanzado el 6 de marzo es la de Rivera, el otrora salsero con cara de niño que dejó Sony Discos en busca de otros horizontes. La apuesta de Rivera podrá generar beneficios gracias a un disco de baladas pop cuidadosamente realizado que lo impulsa, al menos musicalmente, más allá de cualquier nivel que haya alcanzado previamente. 

"Canta con una voz que nunca nadie lo oyó cantar anteriormente", afirma Rodolfo López Negrete, vicepresidente de BMG para la región latina. Sin embargo, López Negrete afirma que dentro de los objetivos de la compañía estaban lanzar a Rivera en grande, aún antes de haber escuchado el producto final. 

"Este es un artista que tiene 26 años", afirma Luis "Darta" Sarmiento, director musical de BMG U.S. Latin. "Y el interés por él sigue existiendo. Es un artista que no tiene límites". 

Rivera firmó contrato con BMG el año pasado, luego de que Silvetti lo llevara a esa compañía cuando se enteró que dejaba Sony. El plan de Rivera en aquel momento, era grabar un álbum únicamente con baladas, un género en el que había incursionado en el pasado, pero nunca hasta el punto de grabar un álbum completo. 

"Mi público me había estado pidiendo que cantara baladas hacía años", afirma Rivera, que fue el cantante de salsa de mayor venta en la primera mitad de la década de los 90. Sin embargo, añade, "era claro que no podía cambiar mi estilo. La gente escuchará al mismo Jerry Rivera, pero en otra área". 

Bienvenido a la balada

Para encontrar el material apropiado para ese molde, Silvetti buscó entre casi 90 canciones lo que él describe como "una balada pop con tintes de bolero". El problema, afirma, era "encontrar una balada latina. Siempre se escuchan baladas pop que son más estadounidenses que latinas". 

El cambio de salsa a baladas se hizo sentir en el mundo tropical. Actualmente, los cantantes de salsa y merengue graban habitualmente al menos una balada en sus álbums con la esperanza de entrar tanto en el ranking tropical como en el pop. 

"Firmamos contrato con un baladista", afirma Sarmiento. "Creemos que tiene potencial, y que el género también lo tiene gracias a su estabilidad, a diferencia del género tropical que es fluctuante". 

En cuanto a Rivera, no tiene planes de abandonar la salsa por completo. En cambio, planea evolucionar como artista.


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