Una luz
en el camino
Todos
con el presidente
"Los hombres indiferentes a la desventura
de la nación, aunque sean privadamente
laboriosos, son los auxiliares inconscientes de
las desgracias y corrupción de los
pueblos".
Gral. Eloy Alfaro, Ecuador, 1842-1912.
Oscar Monedero Alfaro
Tantas veces en la historia se ha dado el
caso del "fuego en el bosque", cuando tigres,
zorrillos y venados, corriendo juntos muestran
el camino al resto, pero pocas veces ha surgido
alguien como lo fue Charles De Gaulle, para
salvar a Francia, tigres, zorrillos y venados
colaboraron.
Ha sido notoria la ausencia de madurez
política de los izquierdistas,
oponiéndose a todo que no hubiese sido su
idea. Toda actitud en política tiene su
trasfondo, en este caso refleja la total
ausencia de autoridad moral para tan siquiera
proponer criterios para esta emergencia.
Debemos recordar que el daño que ellos
mismos perpetuaron físicamente,
destruyendo la infraestructura del país,
y continúan causando a la nación,
defendiendo el socialismo, que sólo
genera pobreza, es superior a los terremotos y
les ha eliminado todo vestigio de autoridad
moral.
Evidente también resulta que el
presidente Francisco Flores en el manejo de la
emergencia merece la colaboración de
todos: tigres, zorrillos y venados.
Su inicial sistema administrativo que
delegaba todo en los ministros, y estos a su
vez, en sus funcionarios que se apoyan
aún en profesionales de tercer mundo y
asesores recién graduados, ha quedado
evidente que no funciona.
Esa sobre delegación administrativa
produjo el entrampamiento de una cantidad de
buenos proyectos autofinanciables de ONGs sanas,
presentados por los pocos profesionales
salvadoreños capacitados en el primer
mundo y aletargados en los ministerios por no
entenderlos a plenitud su aún mucho
personal de tercer mundo.
Si tan sólo el presidente Flores nos
permitiera presentarle esos proyectos
autofinanciables, estoy seguro de que se
entusiasmaría con los mismos. Y si
además él se involucrara con los
más prometedores, lograría
multiplicar enormemente la reconstrucción
nacional. De esa manera afincaría la
continuidad de su implementación y la
generación sistemática de empleo,
ahora que se avecina por varios años el
desempleo agrícola.
Solamente uno de esos proyectos
lograría salvar toda la cuenca del Lempa
desde Güija hasta el mar; otro,
lograría el rescate completo de la cuenca
del lago de Ilopango; otro se ha encargado de la
cuenca del río Jiboa; el Imposible y
Montecristo cuentan con propuestas
también sensatas. El denominado
"Mejoramiento Ambiental y Comunitario para el
Desarrollo Turístico Integral de
Jaltepeque", de 75 Km.2, produciría la
reactivación del agro y empleo en el bajo
Lempa y la generación de divisas frescas
a corto plazo con sólo la
operación eficiente de las más de
400 habitaciones hoteleras y la enorme
inversión pública existentes. Ya
no digamos con su crecimiento, en materia de
artesanías y exportación de
café tostado y molido. Hay también
sólidos proyectos de ONGs que duermen el
sueño de los justos en los
ministerios.
Nuestro país necesita del esfuerzo de
todos y es hora de avanzar con actitud de
estadista sin permitir recelos hacia los
éxitos de las ONGs. Toda obra planeada y
a ejecutarse por los ministerios es poca para la
destrucción nacional que el socialismo
dejó y aún deja, la existente por
los terremotos, y la por venir con la actitudes
de los izquierdistas, la operación a
pérdida del café y cuando se
consuma la ayuda.