La Liga Mayor
manda
La Comisión Normalizadora y las
diferentes Ligas que componen el balompié
salvadoreño llegaron a varios acuerdos en
los puntos críticos de la nueva Ley que
regirá a este deporte.
Oscar
Guerra
Algunos de los puntos que crearon impasse en
la redacción de la nueva Ley del
fútbol parecen haber sido solucionados, o
al menos ya no representan un
entrampamiento.
Ayer, en reunión con la
Comisión de Juventud y Deportes de la
Asamblea Legislativa, los miembros de la
Comisión Normalizadora y representantes
de las Ligas que componen la estructura de este
deporte en el país expusieron los
acuerdos a los que llegaron tras consensuar las
diferentes posiciones.
Tres eran los puntos en los que había
alguna divergencia. La composición de la
Asamblea General, la distribución de la
Junta Directiva y el ascenso y descenso de
equipos.
Según el primer documento presentado
por la Comisión Normalizadora, casi
inconsulto con las Ligas, se proponía una
Asamblea de 37 delegados.
Con el arreglo, la composición
bajó a 35 miembros distribuidos de la
siguiente manera: 8 para la Liga Mayor, 6 para
el Ascenso, 4 para la Liga B y 14 para el sector
no profesional, incluyendo las asociaciones
departamentales. A éstas se suman uno
para árbitros, otro para entrenadores y
un representante de los jugadores.
Junta Directiva
En el apartado de la Junta Directiva, la
Comisión Normalizadora había
dispuesto una distribución de los cargos,
así como un cambio en la estructura
actual. Al final quedó la presidencia y
la secretaría para la Liga Mayor, una
vicepresidencia cada una para el Ascenso y la
Liga B, en tanto que la tesorería
quedó para el sector aficionado.
El único item en discordia, que
aún no ha sido del todo resuelto, es el
de la inclusión en la directiva de
entrenadores y técnicos. Empero, todo
parece indicar que no tendrán
ningún puesto en ésta.
"Hemos decidido darle la presidencia a la
Liga Mayor porque es la que mayor
representatividad tanto a nivel nacional como
internacional, pero si nos fallan nos van a
tener en contra", dijo Hugo Villalta,
vicepresidente de la Liga de Ascenso y a la
sazón vocero del sector profesional en la
reunión de ayer.
Villalta tembién indicó que se
había consensuado el apartado sobre los
descensos y ascensos hacia la división
profesional. Entre las obligaciones de los
equipos profesionales está contar con
infraestructura y ligas menores.
La solución es sencilla. Si un equipo
aficionado, por ejemplo de la Liga Media, sube a
la Liga B tendrá que cumplir con todos
los requisitos, si no, no podrá subir. No
bastará con ser campeón.
Los arreglos
Asamblea General
Antes Después
Conformada por 37 delegados, Asamblea de 35
delegados. 8 para la Liga Mayor;
con 10 representantes de la Liga 6 para
Ascenso; 4 para Liga B; 14 para las
asociaciones
Mayor, 3 de Ascenso, 5 de la Mayor B,
departamentales, incluyendo a las Ligas de
fútbol aficionado;
14 de las asociaciones departamentales, y uno
cada uno para árbitros, entrenadores y
jugadores.
2 de los árbitros, 2 para los
entrenadores
y uno de los jugadores.
Junta Directiva
Antes Después
En el primer documento presentado Se
decidió que la presidencia y la
secretaría se adjudicaran
por la Comisión Normalizadora se
suprimían a la Liga Mayor, la
vicepresidencia a la Liga de Ascenso y la
varias de las figuras actuales como las
vocalías y tesorería al sector
aficionado. Quedaron fuera los técnicos,
árbitros y
se añaden otras como las
vicepresidencias. jugadores.
El problema residía en la
distribución.
Ascensos
Antes Después
El requisito para subir del sector aficionado
al El equipo ascendido debe cumplir con los
requisitos establecidos para
profesional se necesitaba quedar
campeón de los equipos profesionales. Si
no puede cubrirlas, no podrá
ascender.
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