Lunes 12 de febrero 2001


Testimonio de un policía lesionado
Cuando el deseo de superarse vence cualquier discapacidad

Más de un centenar de policías ha visto truncada su carrera, debido a graves lesiones sufridas en el cumplimiento del deber. Sin embargo, esto no ha logrado vencerlos

Wilfredo Moreno
El Diario de Hoy

Cada vez que un policía sale de su casa, mantiene la esperanza de retornar tal como salió. No obstante, su destino puede cambiar al enfrentar la delincuencia.

Esta ha sido la situación a la que se han tenido que enfrentar por lo menos 130 agentes, desde que fue fundada la corporación

De esta cantidad de agentes , varios han quedado inválidos, han perdido algún brazo, una pierna e incluso inmóviles de todo su cuerpo.

Sin embargo, para algunos policias como el sargento Atanasio de Jesús Bermúdez, esto no ha sido obstaculo, para quedarse postrado y evitar superarse.

La esperanza ante cualquier circunstancia díficil, jamás debe perderse, sostiene Bermúdez, quien a pesar de tener inmóviles sus dos piernas y trasladarse de un lugar a otro en silla de ruedas, es el jefe del área de archivo del departamento de Hurto y Robo de vehículos de la División de Investigación Criminal.

Era investigador

El jefe policial quedó inválido, luego de recibir un disparo en la columna cuando participaba en un operativo antidelincuencial.

Eran las cerca de las 9:00 p.m. del 5 de marzo de 1996, Bermúdez y otros miembros del departemanto de Hurto y Robo de autos pretendían capturar a una banda de robacarros sobre la Terminal Sur, en San Marcos.

Al proceder, los delincuentes se enteran de la presencia policial y se origina un intercambio de disparos. En el tiroteo, el jefe policial recibe una lesión en la columna, la cual lo deja inmóvil e inconciente.

Casi de inmediato. Bermúdez es ingresado en el hospital. En el nosocomio al despertar se da cuenta que da cuenta de que no volvera a caminar.

Con esta noticia , el calvario para Bermudez, empezaba. Tuvo que enfrentar siete largos meses de terapia, cuyo tratamiento fue doloroso y cansado.

Esto le llevo a estar fuera de la institución por un año. Bermúdez, cayó en una depresión y pensó que ya no volvería ha formar parte de la corporación.

Algunos de sus familiares se mostraron alejados de él, teniendo el mayor apoyo moral de parte de su suegra, Rosa Climaco.

A pesar de las adversidades un panorama alentador se fue abriendo con los días para el ex-investigador.

Superación

El apoyo de sus jefes, compañeros de trabajo y en especial de Lorena de Sandoval, esposa del Director de la PNC, Mauricio Sandoval, fue un factor importante, para salir adelante, sostuvo el sargento Bermúdez.

Una beca de tratamiento terápeutico, le fue conseguidas por Lorena de Sandoval, quien dirige la Fundación de Bienestar Policial.

También logró que el discapacitado fuera incorporado en el curso de ratificación de cargos para Cabos y Sargentos que se desarrolla en la Academia Nacional de Seguridad Pública.

Con todo esto, el jefe policial dice sentirse motivado y contento, junto con su amiga: la silla de ruedas.

Al darse cuenta que la vida tiene sopresas Bermúdez dijo que "el tener una discapacidad, no significa que la vida termina".

"tenemos que superar todos los obstaculos", agregó.


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