Testimonio
de un policía lesionado
Cuando el deseo de
superarse vence cualquier
discapacidad
Más de un centenar de
policías ha visto truncada su carrera,
debido a graves lesiones sufridas en el
cumplimiento del deber. Sin embargo, esto no ha
logrado vencerlos
- Wilfredo
Moreno
- El Diario
de Hoy
Cada
vez que un policía sale de su casa,
mantiene la esperanza de retornar tal como
salió. No obstante, su destino puede
cambiar al enfrentar la delincuencia.
Esta ha sido la situación a la que se
han tenido que enfrentar por lo menos 130
agentes, desde que fue fundada la
corporación
De esta cantidad de agentes , varios han
quedado inválidos, han perdido
algún brazo, una pierna e incluso
inmóviles de todo su cuerpo.
Sin embargo, para algunos policias como el
sargento Atanasio de Jesús
Bermúdez, esto no ha sido obstaculo, para
quedarse postrado y evitar superarse.
La esperanza ante cualquier circunstancia
díficil, jamás debe perderse,
sostiene Bermúdez, quien a pesar de tener
inmóviles sus dos piernas y trasladarse
de un lugar a otro en silla de ruedas, es el
jefe del área de archivo del departamento
de Hurto y Robo de vehículos de la
División de Investigación
Criminal.
Era investigador
El jefe policial quedó
inválido, luego de recibir un disparo en
la columna cuando participaba en un operativo
antidelincuencial.
Eran las cerca de las 9:00 p.m. del 5 de
marzo de 1996, Bermúdez y otros miembros
del departemanto de Hurto y Robo de autos
pretendían capturar a una banda de
robacarros sobre la Terminal Sur, en San
Marcos.
Al proceder, los delincuentes se enteran de
la presencia policial y se origina un
intercambio de disparos. En el tiroteo, el jefe
policial recibe una lesión en la columna,
la cual lo deja inmóvil e
inconciente.
Casi de inmediato. Bermúdez es
ingresado en el hospital. En el nosocomio al
despertar se da cuenta que da cuenta de que no
volvera a caminar.
Con esta noticia , el calvario para Bermudez,
empezaba. Tuvo que enfrentar siete largos meses
de terapia, cuyo tratamiento fue doloroso y
cansado.
Esto le llevo a estar fuera de la
institución por un año.
Bermúdez, cayó en una
depresión y pensó que ya no
volvería ha formar parte de la
corporación.
Algunos de sus familiares se mostraron
alejados de él, teniendo el mayor apoyo
moral de parte de su suegra, Rosa Climaco.
A pesar de las adversidades un panorama
alentador se fue abriendo con los días
para el ex-investigador.
Superación
El apoyo de sus jefes, compañeros de
trabajo y en especial de Lorena de Sandoval,
esposa del Director de la PNC, Mauricio
Sandoval, fue un factor importante, para salir
adelante, sostuvo el sargento
Bermúdez.
Una beca de tratamiento terápeutico,
le fue conseguidas por Lorena de Sandoval, quien
dirige la Fundación de Bienestar
Policial.
También logró que el
discapacitado fuera incorporado en el curso de
ratificación de cargos para Cabos y
Sargentos que se desarrolla en la Academia
Nacional de Seguridad Pública.
Con todo esto, el jefe policial dice sentirse
motivado y contento, junto con su amiga: la
silla de ruedas.
Al darse cuenta que la vida tiene sopresas
Bermúdez dijo que "el tener una
discapacidad, no significa que la vida
termina".
"tenemos que superar todos los obstaculos",
agregó.