Aprobación
en la Cámara; ahora, pasa al Senado
La "vía
rápida" se abre paso
La Cámara de Representantes de
EE.UU. aprobó ayer, por un voto, la
"vía rápida". El logro acerca a
Centroamérica a un TLC con Estados Unidos
y fortalece a los impulsadores de la ICC
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
El
presidente de los Estados Unidos, George Bush,
logró ayer una victoria política y
comercial importante, al conseguir que, por un
voto, la Cámara de Representantes lo
autorice a usar la "vía rápida",
para negociar acuerdos comerciales con otros
países, entre los que se encuentra
Centroamérica.
Para el istmo, región que
comenzó a conversar con el gobierno
estadounidense para negociar un Tratado de Libre
Comercio (TLC), la votación de los
representantes también es una victoria,
dijo René León, embajador de El
Salvador en Washington.
La Cámara de Representantes
registró una votación
reñida, 215 a favor y 214 en contra.
Entre los republicanos,194 votaron favorable, 23
en contra y 4 no lo hicieron.
En la bancada demócrata, 189 votaron
en contra, 21 a favor y uno no lo hizo. Los dos
independientes se abstuvieron, informó
León.
Se espera que la "vía rápida"
también sea autorizada por el Senado,
dentro de dos semanas. Se prevé que el
Congreso se vaya de vacaciones el 22 o el 27 de
diciembre, debido a la urgencia de Bush por
utilizar la "vía rápida" como
catapulta para impulsar la economía
estadounidense, mediante negociaciones
comerciales con otros países.
La medida faculta a Bush a negociar tratados
comerciales sin que el Congreso los reforme al
momento de aprobarlos. Esto constituye una
garantía para los interesados en un TLC
con el mayor mercado del mundo.
La "vía rápida" es conocida
como 'fast track' o Autoridad de
Promoción Comercial (TPA), creada en 1974
y que expiró en 1994. Desde entonces, el
Congreso no se la ha concedido a ningún
Presidente.
Beneficios
"Es una gran victoria política de la
Casa Blanca, pese a que la votación se
salvó por un pelo", comentó
León, al referirse a la difícil
votación y a la importancia de la medida
comercial.
"Si la TPA vence cualquier obstáculo
en el Congreso, vamos (Centroamérica) a
estar en las grandes ligas, porque conseguiremos
un TLC y lo estamos logrando", reiteró
León.
El Presidente Francisco Flores se
atrevió a decir en Miami que la
región podría comenzar a negociar
el TLC con Estados Unidos, en junio
próximo. El ministro de Economía,
Miguel Lacayo, enfatizó que tal objetivo
es la prioridad regional.
Pero el embajador no sólo prevé
que la TPA acelerará un TLC entre
Centroamérica y Estados Unidos, sino
también que fortalecerá a los
congresistas republicanos que solicitan la
ampliación de los beneficios de la
Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC).
"William Thomas (líder de la
Cámara de Representantes) tendrá
más fuerza para no aceptar nada inferior
a su propuesta de ampliar la ICC",
comparó León, al referirse al
estudio de aprobación de la iniciativa
pendiente en el Senado.
Los confeccionistas regionales esperan una
propuesta del Senado, la cual se debatirá
con la de los representantes en una conferencia,
fase en la que se definirá si incrementan
o no las cuotas de exportación a los
confeccionistas.
Estrategia
Bush y su equipo de negociadores comerciales
enfocaron sus esfuerzos a conseguir votos a
favor entre los representantes. Desde temprano,
el Presidente conversó con los
congresistas vía telefónica y
envió a Robert Zoellick, encargado
comercial, a convencer a los demócratas,
relató León.
Bush reaccionó victorioso al conseguir
los 215 votos a favor. "La votación
restaurará la capacidad de nuestro
país para negociar acuerdos comerciales.
Al promover la apertura comercial, aumentamos
los mercados de exportación y creamos
empleos de altos salarios para los
estadounidenses, a la vez que ofrecemos
oportunidades a otros países", dijo, en
un comunicado de la Casa Blanca.
Asimismo, instó al Senado a que
"actúe rápidamente" para que le
presente una ley que pueda firmar.
Obstáculos
León explicó que el gobierno de
Bush debe asegurar 60 votos a favor de la TPA en
el Senado, para evitar que algunos senadores
apliquen la figura del "filibustero",
caracterizada por largas intervenciones que no
necesariamente se relacionan al tema. Por
ejemplo, dijo, un senador puede pedir la palabra
y leer el Washington Post, como estrategia para
prolongar las discusiones hasta el 2002.
Sólo un "cloture" (presión)
puede evitar tal figura, porque limita a 30
horas el tiempo para los debates,
informó.
La intensidad del cabildeo será mayor
en el Senado, donde la mayoría son
demócratas que condicionan sua votos para
la TPA a la incorporación de
claúsulas de respeto a derechos laborales
y de medio ambiente.
Pero el proyecto de ley redactado por Thomas
y tres demócratas moderados incluye por
primera vez en este tipo de autorización,
los temas laborales y ambientales.