El nacimiento del
Niño Dios
Desde hace ocho años, la
señora Mirna Chinchilla de Amaya, su
esposo Víctor y sus dos hijos trabajan
desde principios de noviembre en el montaje de
un nacimiento de aproximadamente 22 metros
cuadrados.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Julio César
Avilés
Los
preparativos para instalar el nacimiento de la
familia Chinchilla de Amaya inician a principios
de cada año, cuando doña Mirna
encarga las figuras que utilizará en la
temporada navideña.
Todas las escenas que forman parte de la
exposición son extraídas de las
Sagradas Escrituras y son elaboradas por la
señora Ana María Castillo, una
habilidosa artesana del barro, quien reside en
San Marcos, San Salvador.
"La señora de Castillo es la encargada
de fabricar los muñecos que utilizamos en
los nacimientos, los cuales guardan
características físicas similares
a las que se plasman en la Biblia, con rostros
tristes, alegres o melancólicos", afirma
la señora de Amaya, quien también
tiene mucho cuidado en que los vestuarios se
ajusten a las vestimentas que utilizaban en el
pasado.
Para elaborar el nacimiento se ha utilizado
musgo, nieve, cajas, papel de empaque, tarimas
de madera, durapax, pegamento, cerca de 1000
figuras (entre grandes y pequeñas), luces
de diferente color, algodón y diferentes
tipos de extensiones eléctricas, entre
otras cosas.
Desde que iniciaron las labores de
construcción, además de invertir
mucho tiempo (en ocasiones debe acostarse hasta
las tres de la madrugada para terminar de armar
la estructura), también se ha destinado
una cantidad considerable de dinero, esfuerzo y
dedicación.
Mensaje
evangelizador
El tamaño de las figuras es variable,
ya que el muñeco más
pequeño mide cerca de tres
centímetros y el más grande cerca
de un metro de altura.
En la escena del nacimiento se han
representado unos 80 pasajes bíblicos del
Antiguo y Nuevo Testamento, como la Santa Cena,
el jardín del Edén, la torre de
Babel, el arca de Noé, el éxodo de
Israel, las plagas de Egipto, Jesús
orando en el huerto, el lavatorio de pies, David
y Goliat y la réplica de la ciudad de
Jerusalem, con sus montañas, murallas y
otros detalles.
Entre otras de las innovaciones que
tendrá el nacimiento de la familia
Chinchilla de Amaya se encuentran pistas
musicales, ya que habrá sonidos de
pajaros, ríos y un relato
bíblico.
A mediados de noviembre, los amigos y los
vecinos de doña Mirna empiezan a
preguntar cuando estará listo el
nacimiento, el que en los últimos
años se ha convertido en una
atracción religiosa.
"Nuestro objetivoes que todas las personas
conozcan la palabra de Jesucristo, y qué
mejor forma que hacerlo en esta temporada
navideña, que a través de un
nacimiento en el que se represente la venida del
Niño Dios y otros pasajes de la Biblia",
dice la señora de Amaya.
Doña Mirna y su familia esperan
mantener por mucho años esta
tradición en su hogar, que con el paso
del tiempo ha ido creciendo y evolucionando,
aunque siempre guarda uno de sus objetivos:
difundir la palabra de Dios a través del
nacimiento del Niño Dios.
Diferentes orígenes
Al parecer fue san Francisco de Asís,
fundador de la orden franciscana, el iniciador
de la representación del nacimiento entre
los años 1200 y 1226.
Siendo apóstol, san Francisco de
Asís recorría los campos de la
población de Rieti en busca de
señales de Dios.
En la Navidad de 1223, estando en la ermita
de Greccio, una fuerza divina lo impulsó
a reproducir en vivo el misterio del nacimiento
de Jesús. Construyó entonces una
casa pequeña de paja, similar a un
portal, puso un pesebre en su interior, trajo un
buey y un asno e invitó a un grupo de
personas a reproducir la escena de la
adoración de los pastores.
La idea de reproducir el nacimiento se
popularizó rápidamente en todo el
mundo cristiano. De los seres vivos se
pasó a la utilización de figuras
de barro.