Intensas
negociaciones para cerrar TLC
Banca, el
último tema con Panamá
Panamá y El Salvador están a
punto de cerrar las negociaciones para concretar
un TLC. Las conversaciones se elevaron a nivel
de viceministros, ante la falta de acuerdos en
temas claves, tras dos días de
deliberaciones técnicas.
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
La
entrada de la banca panameña a El
Salvador se convirtió en el tema que
más debió afinarse anoche para
cerrar las negociaciones con ese país y
firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC),
confirmó el viceministro de
Economía, Eduardo Ayala Grimaldi.
Desde julio del año pasado,
Panamá dejó claro que
quería entrada en el mercado
salvadoreño, mediante inversión
directa o con la oferta de servicios, sin
necesidad de una sucursal local, es decir, lo
que los financieros consideran banca "off shore"
o no radicada.
La respuesta de El Salvador sobre esta
segunda propuesta siempre fue discreta y la
actitud la mantuvo hasta el final. El 29 de
noviembre de 2001, el país no
definió con Panamá la
inclusión de la banca en el TLC y los
negociadores panameños se fueron de San
Salvador sin acuerdos al respecto.
Los encuentros se reanudaron el pasado martes
y ayer proseguían, en la Cámara de
Comercio de Panamá. Después de dos
días de arduas conversaciones, las
negociaciones seguían intensas hasta casi
la medianoche de ayer.
Al mediodía de ayer, terminaron las
discusiones formales sobre los temas sensibles
para ambos países, a nivel de directores
comerciales.
Los viceministros de Economía de El
Salvador y Panamá entraron en
acción para elaborar, cada uno por
separado, propuestas con soluciones para buscar
salida a los desacuerdos y cerrar la
negociación, informó Ayala, quien
calificó de positivos los encuentros
registrados.
El Viceministro omitió detalles sobre
la propuesta salvadoreña, pero
comentó que un acuerdo sobre las reservas
que El Salvador tiene sobre la banca "off
shore", hubiera evitado la prolongación
de las conversaciones.
Difícil negociación
El fuerte de Panamá está en los
servicios, no en la producción de bienes
de consumo. Hasta diciembre del 2000, el sector
industrial apenas representaba el 8.5% del
Producto Interno Bruto (PIB) de ese
país.
Mientras, el sector financiero se encuentra
entre los tres primeros sectores con posiciones
significativas en el PIB. Después del
comercio y el transporte, la banca
panameña representó el 12.4%. En
El Salvador, ese sector tuvo el año
pasado el 3.9% del PIB, según informes de
la Oficina de Apoyo al Sector Privado
(Odasp).
La entrada de la banca panameña en el
TLC es una de las negociaciones claves para ese
país. Banqueros salvadoreños
consultados coinciden en que en Panamá
hay unos 50 bancos no radicados, los cuales
constituyen la mayor parte del sistema
financiero.
"Tenemos reglas y leyes con restricciones"
dijo ayer por la tarde Ayala Grimaldi, al
referirse al nivel de intensidad que tomaron las
negociaciones con Panamá respecto del
ingreso de sus bancos a El Salvador.
Los banqueros consultados, quienes pidieron
anonimato, explicaron que el país
sólo permite la entrada de bancos
internacionales de primera línea, "no los
que arriesgan a los usuarios".
Las diferencias
Los bancos de primera línea deben
someterse a las regulaciones locales que exigen
informes de dos evaluadoras de riesgo, publicar
sus balances, notificar el origen de sus
propietarios y comprobar que estos tengan buenos
antecedentes personales.
En cambio, la banca no radicada no es
reconocida por las leyes del país y sus
propietarios no pagan impuestos ni responden por
el origen de su dinero. Este puede provenir del
lavado, de la evasión al fisco y hasta
del terrorismo. Su presencia arriesga al resto
del sistema financiero, en caso de quiebra,
informaron.
Hace un año, Panamá
permitía a los bancos actuar en forma
libre, hasta que creó su propia
Superintendencia del Sistema Financiero, con
regulaciones bancarias.
En el TLC, los negociadores tendrán
cuidado de no dar acceso a instituciones
panameñas que no reúnan requisitos
de calidad y seguridad, dijo hace un año
el Viceministro.
Se trata de mantener el estricto esquema
regulatorio salvadoreño en las
negociaciones con Panamá, dijo Rigoberto
Monge, negociador del sector privado de El
Salvador.
En las negociaciones, el gobierno
salvadoreño trabaja asesorado por el
Banco Central de Reserva, por la
Superintendencia del Sistema Financiero y por la
Asociación Bancaria Salvadoreña
(Abansa), se informó.
Otras diferencias
Cuando los directores comerciales y los
técnicois terminaron las conversaciones
formales, ayer al mediodía, tampoco
había acuerdo en la forma de entrada para
los textiles, lácteos y los productos
agroindustriales, informó Ayala
Grimaldi.
Para lograr acuerdos mutuos, El Salvador
elaboró la semana pasada paquetes de
productos varios, para negociar comercio de
mercancías contra comercio de servicios,
comentó Monge.
Desde 1970, Panamá tiene libre
comercio en El Salvador, para varios productos
agroindustriales e industriales, y viceversa.
Los salvadoreños piden que se conserve en
el TLC este tratamiento.
Un ejemplo es el caso avícola: El
Salvador pide libre comercio para toda la cadena
productiva, pero Panamá sólo
accede otorgárselo a una parte,
informó Monge.
En cuanto a lácteos, El Salvador
admite incluirlos en el TLC si Panamá
ocupa insumos regionales. Los panameños
piden materia prima de otros países.
La misma regla de origen pide Panamá
para los textiles, mientras El Salvador
sólo acepta trato especial en el TLC para
los productos hechos con hilaza y telas
salvadoreñas.
Ayala Grimaldi aclaró que si tampoco
hay consenso en esta área y la bancaria,
tendrán que negociar los ministros de
Economía, para cerrar las conversaciones
este año.